martes, 16 de marzo de 2010

>MARIA EN CUARESMA II

I.- Anunciación del Señor

1.- Sentido de esta solemnidad

Durante largos siglos se la llamó “Fiesta de la Anunciación de la Bienaventurada Virgen María”.
El nuevo Calendario romano (Concilio Vaticano II) ha vuelto a dar a esta fecha un marcado carácter cristológico. Con todo, Jesucristo y María aparecen como protagonistas “a partes iguales”, aunque el punto central de la celebración descansa en la Palabra que se hace carne (Ver Oración de la Asamblea).
La Exhortación apostólica Marialis cultus de Pablo VI dice: “Para la solemnidad de la Encarnación del Verbo, en el calendario romano, con decisión motivada, se ha restaurado la antigua denominación –Anunciación del Señor--, pero la celebración era y es una fiesta conjunta de Cristo y de la virgen: del Verbo que se hace “hijo de María”, de la Virgen que se convierte en Madre de Dios.
Con relación a Cristo, el Oriente y el occidente, es las inagotables riquezas de sus liturgias, celebran dicha solemnidad como memoria del fiat salvador del Verbo encarnado, que entrando en el mundo dijo : “Aquí estoy , oh Dios, para hacer tu voluntad” (Heb. 10, 7); como conmemoración del principio de la redención y e la indisoluble y esponsal unión de la naturaleza divina con la humana en la única Persona del Verbo. Por otra parte, con relación a María, como fiesta de la nueva Eva, virgen fiel y obediente, que con su fiat generoso (cf. Lc. 1,38) se convirtió, por obra del Espíritu, en Madre de Dios y también en verdadera Madre de los vivientes, y se convirtió, también, al acoger en su seno al único Mediador (cf. 1 Tim. 2,5) en verdadera Arca de la Alianza y verdadero templo de Dios, como memoria de un momento culminante del diálogo de salvación entre Dios y el hombre y conmemoración del libre consentimiento de la Virgen y de su concurso al plan salvífico” (n. 6)

Sugerencia
Esta solemnidad no es “de precepto”. Y nunca se celebrará en “domingo”. (Cuando así ocurre, por ser Cuaresma, prevalece la liturgia dominical). En consecuencia se “desdibuja” su importancia: Es la fiesta cristológica y mariana de mayor densidad. Sobre todo este año, a “un pasito de Semana Santa, conviene que no pase como “una Misa más”. Ofrecemos el guión para la Misa y una posible homilía

“Significativa coincidencia”
La fiesta de la Anunciación, compartida entre cristianos y musulmanes.
El Gobierno libanés decretó que el 25 de marzo sea celebración nacional en ese país para ambos credos, al destacar que estos conceden a la Virgen María un lugar importante en sus devociones, así en la Biblia como en el Corán (CRISTO HOY, 18 al 24 de febrero 2010)

2.- Guión para la Santa Misa

1.- Orientación de la celebración
Hermanos y hermanas:
Cerca de concluir nuestro “recorrido cuaresmal” hacia la Pascua festejamos “conjuntamente” a Jesús y a María en el común acontecimiento de la Anunciación. El anuncio del ángel a María trae consigo, la concepción virginal de Jesús: la Palabra eterna de Dios comienza a hacerse hombre en el seno de María.
Hermanos: esta es la fiesta de Jesús y su Madre, de María y su Hijo.
Nos ponemos de pie. Recibimos al padre N.N. que presidirá nuestra Eucaristía, y uniendo nuestros corazones y nuestras voces, cantamos.
2.- Acto penitencial
- Tú quisiste nacer de Santa María Virgen.
+ Señor, ten piedad.
- Tú te hiciste hombre para salvar a los hombres.
+ Cristo, ten piedad.
- Tú hiciste de María tu primera discípula.
+ Señor, ten piedad.
3.- Liturgia de la Palabra
Única monición:
Mientras la primera lectura relata la profecía de Isaías, a cerca de la virgen que dará a luz, la segunda lectura y el evangelio muestran “en paralelo” a Jesús y a María diciendo ¡Sí! a la voluntad de Dios. Escuchemos atentamente.
4.- Oración de los fieles
A cada intención, pedimos:
Por el misterio de la Anunciación, te lo pedimos, Señor.
- Para que la Iglesia tenga libertad para anunciar a Jesucristo, Redentor de los hombres.
OREMOS.
- Para que las leyes y los gobiernos protejan la vida desde el instante de la concepción.
OREMOS.
- Para que los acosados por culpas morales confíen en la misericordia de Dios y la
intercesión de María. OREMOS.
- Para que la celebración de Semana Santa atraiga a los hermanos alejados. OREMOS.
- Para que este Día del Niño por nacer sacuda la conciencia de cuantos están a favor del
aborto. OREMOS.
5.- Presentación de los dones
Sugiero no realizar la procesión de “ofrendas”.
6.- Prefacio (propio)
La Virgen María recibió con fe el anuncio celestial. Por eso, junto al celebrante, glorifiquemos a Dios que colmó ampliamente la esperanza de la humanidad.
7.- Comunión
Hermanos:
El Jesús que nació de santa María Virgen ahora se nos ofrece en la Eucaristía. Con alegría vayamos a recibir el Pan de Vida. Cantamos…
8.- Canto Final
Queridos amigos: Con alegría y confianza porque María nos cuida con amor materno como cuidó a Jesús, nos retiramos, cantando…

3.- Homilía
Es sorprendente cómo ha quedado “relegada” esta SOLEMNIDAD: cuesta encontrar una homilía entre los muchos y sólidos autores del género. Sin embargo es la fiesta “del día más grande después de la creación del hombre”, según algunos Santos Padres. Esta apreciación se refuerza y completa en la Vigilia Pascual: la creación del mundo hecha al comienzo, no es obra de mayor grandeza que el sacrificio pascual de Cristo”. (Oración después de la primera lectura).
Aquí va una posible homilía. En cualquier caso es necesario destacar que la anunciación del Señor es una fiesta “conjunta” de Jesús y su Madre, de María y su Hijo; de Dios que se hace hombre y de María que presta su concurso como “servidora del Señor” , de ambos –Jesús y María- que dicen fiat a la voluntad del Padre.

* La eficacia de una servidora
“Dijo María: He aquí la servidora del Señor;
hágase en mí según tu palabra (Lc 1, 38)

Ya en las últimas semanas del itinerario cuaresmal, la liturgia de la Iglesia pareciera que hace un paréntesis y nos propone la celebración de la Anunciación del Señor, una fiesta solemne en medio de la sobriedad de la liturgia cuaresmal: cantaremos el himno del “Gloria”, el sacerdote preside con ornamentos blancos, y todo el tono de la celebración es una festiva alabanza a Dios por el insondable misterio de la Encarnación del Hijo, Palabra eterna de Dios: “Y el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros…”.
Sin embargo esta solemne fiesta no es ningún paréntesis, sino que nos lleva a profundizar en el sentido del itinerario cuaresmal que estamos viviendo. Nos anuncia la iniciativa salvadora de Dios y la eficacia de una vida entregada a la realización de esa voluntad salvífica.
* Un exceso de amor
Nunca acabaremos de comprender lo que significa la Encarnación del Hijo de Dios en el seno de la Virgen María, y nunca hemos de dejar de contemplar el excesivo amor de Dios a este mundo que lo lleva a hacerse uno de nosotros.
La Encarnación del Verbo es un acontecimiento único en el plan de salvación que Dios tiene para este mundo. Es un acontecimiento que no pertenece a las “lógicas” de este mundo: su razón no es de orden histórico-político, ni su explicación es de orden biológico; sino que pertenece a la “lógica” del amor por el que Dios toma la iniciativa de manifestarse en la humanidad de Jesús.
Todo es un exceso de amor: “Tanto amó Dios al mundo que envió a su Hijo único… para que el mundo se salve por Él (Jn 3, 16-17). Dios ama entrañablemente a este mundo herido y distorsionado por el pecado, y está dispuesto a todo para que nada se pierda y… acontece lo inaudito: Dios se hace hombre para que el hombre conozca el amor de Dios y viva en Él.
Toda la iniciativa es de Dios, todo es regalo, todo es gracia. Y el que nace de María viene de Dios, “porque ninguna cosa es imposible para Dios” (Lc 1, 37)
* La verdadera eficacia
En este mundo todos andamos buscando eficacia en nuestra vida y en lo que hacemos, y en esta búsqueda de eficacia –a menudo- nos neurotizamos y siempre sale perdiendo la gratuidad.
La Anunciación del Señor a María nos revela la fuente de la verdadera eficacia en una vida entregada al designio de salvación. Sólo Dios conoce la verdadera eficacia y nos la ha revelado: “El grano de trigo que cae en tierra y muere da mucho fruto” (cf. Jn 12, 23-25), esto significa la vida entregada de Jesucristo. Allí nos anuncia que los frutos provienen de Él y de la libre colaboración humana: “El que permanece en mí y yo en él, ése da mucho fruto, porque separados de mí no pueden hacer nada” (Jn 15, 5)
La presencia viva de Jesucristo en nuestro mundo es el fruto de la acción de Dios y de la libre colaboración humana de María. Por eso es que proclamamos una afirmación escandalosa para las “eficacias” de este mundo: la Virgen María es la persona humana más eficaz de toda la historia, es la que con su libre colaboración acoge la eficacia de Dios y entrega al mundo el fruto: Jesucristo
La eficacia que Dios da a la vida de María es posible porque ella vive totalmente entregada a la Palabra en la obediencia de la fe. María se define a sí misma como “la servidora del Señor” para que “se haga en mí según tu palabra” (Lc 1, 38).
La Virgen María vive en una desapropiación de sí misma, renuncia a su propio espíritu para acoger el Espíritu de Dios y ser la “llena de gracia, renuncia a sus planes y proyectos para ser introducida en el plan de Dios, renuncia a su propio futuro para acoger el de Dios.

Porque vive y permanece en la adhesión de fe, totalmente entregada a la palabra, la Virgen María es la persona más eficaz de toda la historia humana y “todas las generaciones la llaman bienaventurada” (cf. Lc 1, 48), y cada vez que rezamos el “Ave María” le decimos: “Bendita eres entre todas las mu-jeres y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús”
* Y el Verbo se hizo carne
“…”Y habitó entre nosotros”. La Anunciación del Señor a María y su respuesta confiada en la obediencia de la fe hacen posible la mayor Novedad de toda la historia: Dios se hacen uno de nosotros en Jesús, y en la vida entregada del Hijo nos manifiesta el excesivo amor que nos tiene: “Tanto amó Dios al mundo…” (Jn 3, 16). En la solemne fiesta de la Anunciación contemplemos admirados ese “tanto” del amor que Dios nos tiene.
(M. Buvinic Martinic. ¡Tu Palabra me da Vida!. Comentario al Evangelio dominical A- B- C.San Pablo. Chile)

II.- La Virgen María junto a la cruz del Señor
De acuerdo al Misal, el viernes de la 5ª semana de Cuaresma “se puede” rezar esta Misa en lugar de la correspondiente a la feria. Parece coherente optar por la Virgen.
Para facilitar su ejecución adjunto el formulario de la Misa y las lecturas.
El P. Muñoz brinda un amplio comentario en su libro “María. Proclamada por la Palabra. Celebrada por la Liturgia” . San Pablo.
Sugerencia para la Homilía
+ Hermanos: Trataré de ser cortito y preciso.
Ya estamos en la “antesala” del acontecimiento más grande de nuestra fe: la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús. Y la Iglesia nos presenta a María junto a la cruz del Señor. ¿Querrá la Iglesia que participemos de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús con los sentimientos, la fe, la entrega, la confianza, la valentía de la Virgen?
Efectivamente es así. Esta es la propuesta. Acompañar a Jesús esta semana –y toda nuestra vida – con los sentimientos, la fe, la entrega, la confianza, la valentía de la Virgen.
+ ¿Cómo hacerlo? La Oración Colecta nos señala el camino presentándonos dos situaciones presentes en la vida de todos nosotros.
A.- “Las infinitas penas de la vida”
B.- “Los hermanos que sufren”
(Leer nuevamente la Oración enfatizando estas expresiones)
A.- Las infinitas penas de la vida.
Las vivió María y las vivimos también nosotros. ¿Quién no las tiene? Aquí están todos los sufrimientos “grandes y pequeños”, los dolores, contratiempos y problemas de “cada día”. De ellos habló Jesús: de “la cruz de cada día”. Cada uno examine su “cruz cotidiana” y comience a vivirla no con amargura sino unido al sufrimiento de Cristo, crucificado, y al valiente sufrimiento de la Virgen, junto a su hijo moribundo. Recordémoslo: la vida de la Virgen no fue un “entretenido paseo” por este mundo…
La fe y el amor, hermanos, no suprimen el dolor, pero le dan sentido, lo hacen valioso si lo unimos al sufrimiento redentor de Jesús y de María.
B.- Los hermanos que sufren
No hay que “dar muchas vueltas” para encontrarnos con ellos o con las instituciones que los atienden.
“Que imitando a la Virgen permanezcamos junto a los hermanos que sufren”, pide la oración. ¿Queremos consolar a la Virgen? Consolemos a tantos hermanos que sufren. ¿Queremos amar a María? Amemos, ayudemos, a tantos “hijos de María” que necesitan ayuda. ¿A qué madre no le agrada que alguien se preocupe por las necesidades de su hijo?
+ Termino porque empiezo a ser largo. ¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo? Exclamaba san Pablo. También la Virgen gritó en su corazón ¿Quién podrá apartarme del amor a Jesús? Y “como Virgen intrépida, sin temer las amenazas ni quebrarse en las persecuciones, guardó íntegra la fidelidad prometida a Dios” (Prefacio)
(Si es posible “se vuelve” hacia una imagen de la Virgen)
¡Virgen del Calvario! ¡Virgen de la agonía! ¡Virgen valiente e intrépida! Haz nuestro corazón semejante al tuyo. Amén
LA VIRGEN MARÍA
Misal JUNTO A LA CRUZ DEL SEÑOR
A medida que avanza el tiempo de Cuaresma, que está organizado a semejanza del camino de Jesús hacia la ciudad santa de Jerusalén, lugar de su oblación, se hace más frecuente la contemplación del misterio de la pasión de Cristo; de ahí que se haga más frecuente también, en el corazón de los fieles, el recuerdo del sufrimiento compartido de santa María Virgen.
En los Propios tanto de las Iglesias particulares como de los Institutos religiosos encontramos varios formularios que celebran a la Madre participado en la pasión de su Hijo. El formulario que aquí se propone proviene, a excepción del prefacio, del Propium missarum Ordinis Fratum Servorum beatae Mariae Virginis, Curia general OSM, Roma 1972, pp. 24-27.
Los textos de la misa ilustran el misterio de la pasión de Cristo, que, de un modo misterioso, continúa completándose en “infinitas penas de la vida de sus miembros” (Co); por eso son adecuadas a esta celebración aquellas palabras del Apóstol: “Completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia” (Ant com, Col 1, 24).
Santa María, “Reina del cielo y Señora del mundo” (Ver ev), estuvo junto a la cruz de su Hijo (cf. Ant entr, Ev, Jn 19, 25- 27) “dolorosa” (Co), “sufriendo” (Ver ev), “intrépida” y “fiel” (Pf), cumpliendo diversas funciones de salvación y “para dar cumplimiento a las figuras antiguas” (Pf). En efecto, la santísima Virgen estuvo junto al Hijo moribundo en la cruz:
-- como cooperadora de la redención (cf. So), asociada por sus dolores de madre al sacrificio del Hijo, sumo sacerdote (cf. Dc)
-- como nueva Eva, en la que se cumplió la profecía sobre la función salvadora de la “Mujer” (f. Gn 3, 15; Jn 19, 26; Ap 12, 1): así como la primera mujer había contribuido “a la muerte”, así la segunda -María- contribuyó “a la vida” (cf. Pf, LG 56)
--como la Sión Madre, a la que saludan todos los pueblos diciendo; “Todas mis fuentes están en ti” (Sal 86 (87), 7), ya que recibe con amor materno “a los hombres dispersos, reunidos por la muerte de Cristo” (Pf, cf. Jn 11, 52);
-- como modelo de la Iglesia, que, contempládola como “Virgen intrépida”, “guarda íntegra la fidelidad prometida al Esposo (Pf, cf. L.G 64)

Antífona de entrada
Junto a la cruz de Jesús estaba su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena

Oración colecta

Señor, Dios nuestro,
por un designio misterioso de tu providencia
completas lo que falta a la pasión de Cristo
con las infinitas penas de la vida de sus miembros;
concédenos que,
a imitación de la Virgen Madre dolorosa
que estuvo junto a la cruz de su Hijo moribundo,
así nosotros
permanezcamos junto a los hermanos que sufren
para darle consuelo y amor
Por nuestro Señor Jesucristo.

Oración sobre las ofrendas

Recibe, Señor, las ofrendas de tu pueblo,
y conviértelas en el sacramento de nuestra redención,
en la que cooperó generosamente la Virgen,
permaneciendo intrépida junto al altar de la cruz.
Por Jesucristo, nuestro Señor.

Prefacio

JUNTO A LA CRUZ DEL HIJO
LA MADRE PERMANECIÓ FIEL

V.- El Señor esté con vosotros.
R.- Y con tu espíritu

V.- Levantemos el corazón.
R.- Lo tenemos levantado hacia el Señor.

V.- Demos gracias al Señor, nuestro Dios.
R.- Es justo y necesario.

En verdad es justo y necesario,
es nuestro deber y salvación
darte gracias
siempre y en todo lugar,
Señor, Padre santo,
Dios todopoderoso y eterno,
por Cristo, Señor nuestro.

Porque en tu providencia estableciste
que la Madre permaneciera fiel
junto a la cruz de tu Hijo,
para dar cumplimiento a las antiguas figuras,
y ofrecer un ejemplo nuevo de fortaleza.

Ella es la Virgen santa
que resplandece como nueva Eva,
para que así como una mujer contribuyó a la muerte
así también la mujer contribuyera a la vida.

Ella es la misteriosa Madre de Sión
que recibe con amor materno
a los hombres dispersos,
reunidos por la muerte de Cristo.

Ella es el modelo de la Iglesia Esposa,
que, como Virgen intrépida,
sin temer las amenazas
ni quebrarse en las persecuciones,
guarda íntegra la fidelidad prometida al Esposo.

Por eso,
unidos a los coros angélicos,
te aclamamos llenos de gracia:

Santo, santo, Santo…



Antífona de comunión

Completo en mi carne los dolores de Cristo, sufriendo por su cuerpo que es la Iglesia.

Oración después de la comunión

Después de recibir la prenda de nuestra salvación,
te pedimos, Señor,
que, por los méritos del sacrificio de Cristo, sumo sacerdote,
y de los dolores de la Virgen,
el Espíritu Santo, presente con plenitud en la Iglesia,
inunde con su amor el mundo entero.
Por Jesucristo nuestro Señor.

























Lecturas

LA VIRGEN MARIA
JUNTO A LA CRUZ DEL SEÑOR

PRIMERA LECTURA
No perdonó a su propio Hijo

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Romanos 8, 31b- 39

Hermanos:
Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? El que no perdonó a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará todo con él?
¿Quién acusará a los elegidos de Dios? ¿Dios, el que justifica? ¿Quién condenará? ¿Será acaso Cristo, que murió, más aún, resucitó y está a la derecha de Dios, y que intercede por nosotros?
¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo?: ¿la aflicción? ¿la angustia?, ¿la persecución?, ¿el hambre?, ¿la desnudez?, ¿el peligro?, ¿la espada?, como dice la Escritura: “Por tu causa nos degüellan cada día, nos tratan como a ovejas de matanza”
Pero en todo esto vencemos fácilmente por aquel que nos ha amado. Pues estoy convencido de que ni muerte, ni vida, ni ángeles, ni principados, ni presente, ni futuro, ni potencias, ni altura, ni profundidad, ni criatura alguna podrá apartarnos del amor de Dios manifestado en Cristo Jesús, Señor nuestro.

Palabra de Dios

Salmo responsorial. Sal 17, 2-3. 5-6. 7. 19-20 (R.: 7ª)

R.- En el peligro invoqué al Señor

Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza;
Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador,
Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío,
mi fuerza salvadora, mi baluarte. R.

Me cercaban olas mortales,
torrentes destructores me aterraban,
me envolvían las redes del abismo,
me alcanzaban los lazos de la muerte. R.

En el peligro invoqué al Señor,
grité a mi Dios:
desde su templo él escuchó mi voz,
y mi grito llegó a sus oídos. R.

Me acosaban el día funesto,
pero el Señor fue mi apoyo:
me sacó a un lugar espacioso,
me libró porque me amaba. R.

Versículo antes del evangelio

Estaba santa María,
Reina del cielo y Señora del mundo,
sufriendo junto a la cruz del Señor.

EVANGELIO

Junto a la cruz de Jesús estaba su madre.

+ Lectura del santo evangelio según san Juan 19, 25 – 27

En aquel tiempo, junto a la cruz de Jesús estaba su madre, la hermana de su madre, María, la de Cleofás, y María, la Magdalena…
Jesús, al ver a su madre y cerca al discípulo que tanto quería, dijo a su madre:

-- “Mujer , ahí tienes a tu hijo.”
Luego, dijo al discípulo:
-- “ Ahí tienes a tu madre”
Y desde aquella hora, el discípulo la recibió en su casa.

Palabra del Señor

domingo, 7 de febrero de 2010

Reencontrándonos


En este mundo tan lleno de dolores y necesidades, el llamado de Dios es más intenso.
Nuestro Papa Benedicto XVI ha depositado su confianza en los diáconos permanentes la atención de los pobres.
No es fácil responder a tamaño pedido, pero con la ayuda de Dios la tarea podrá dar buenos frutos.
Retomar la comunicación por este medio es un desafío más para llevar la evangelizaión hasta los confines de la tierra. Para eso quiero ofrecerles en este enlace las palabras de nuestro Santo Padre para que todo Diácono Permanente encuentre en ellas la razón para luchar y los aspirantes la razón para perseverar en la formación.
¡Dios nos bendiga!
Armando

domingo, 27 de julio de 2008

Retiro espiritual

Queridos hermanos:
El próximo fin de semana, 1-2 y 3 de agosto se realizará un retiro espiritual para aspirantes al diaconado permanente en el Seminario Menor de Isidro Casanova. Desde ya oremos y pidamos oración, para que ese retiro de los frutos que el Señor espera.
¡Que el Señor nos acompañe y nos colme de bendiciones!
Armando
Aspirante Candidato
al Diaconado Permanente

jueves, 3 de julio de 2008

ORDENACIÓN DIACONAL

Queridos hermanos:
Estamos invitados a participar en la ordenación de tres nuevos diáconos permanentes:
  • Rodolfo Damián Sánchez Rubio
  • Juan José Lloveras
  • Carlos Centurión
El 14 de agosto de 2008 a las 20:30 hs
Catedral de San Justo


¡No podemos faltar cuando el Señor nos bendice con tres nuevos diáconos en la Diócesis!
Recemos todos para que María, Reina de los Apóstoles, los acompañe y los fortalezca física y espiritualmente para perseverar en su vocación.

domingo, 30 de marzo de 2008

Funciones del Diácono Permanente

Hermanos todos:
Quiero compartir con ustedes las reflexiones en torno al ser y la acción pastoral
de los diáconos permanentes hechas por el Arzobispo de Concepción(Chile), Mons Ricardo Ezzati Andrello, S.D.B.,en la Arquidiócesis de Santiago.
Aquí transcribo sólo una parte de lo que expuso. Si lo desean, puedo mandarles el texto completo.

"A menudo, me encuentro con Diáconos Permanentes puestos a la cabeza de pequeñas comunidades, como colaboradores directos de sus párrocos, comprometidos con la catequesis, la pastoral familiar o social, o dedicados a otras tareas pastorales en hospitales, escuelas, empresas, etc. Otras veces, me encuentro con hermanos diáconos que parecen ser "guardias de honor" del sacerdote o del Obispo, en las celebraciones litúrgicas, sin desempeñar otras tareas eclesiales.

Como Obispo, he recibido y recibo constantes testimonios acerca de la vida y del ministerio de los diáconos permanentes:

- Son testimonios de aprecio por su labor pastoral: comunidades eclesiales, autoridades laicas, simples personas que reconocen el trabajo inteligente y generoso de diáconos: se trata de personas que se sienten escuchadas, acompañadas y atendidas en sus necesidades.

- He recibido también algunas quejas, ordinariamente ligadas a temas económicos (que tal diácono cobra por las exequias... o que tal otro se pasea por un cementerio ofreciendo responsos (pagados); otras observaciones giran en torno a la dimensión comunitaria, a su espesor formativo (no dan espacio a la participación; poca profundidad en la evangelización, la predicación es deficitaria, no participan en el colegio diaconal..., etc).

- También he escuchado expresiones de descontentos de parte de los mismos diáconos (que los sacerdotes no aprecian suficientemente su vocación y misión específica; que el ejercicio del ministerio depende mucho del criterio del párroco de turno ("yo no necesito diáconos... los quiero solo para..."; algunos presbíteros "mandan como patrones"). Observan que los párrocos no favorecen la sinergia pastoral o la pastoral orgánica...; que los consideran "niños de mandados", etc... Otras quejas dicen relación con la comprensión que los laicos tienen de la vocación y misión de los diáconos (sienten al diácono como ministro de segunda o de tercera... etc.).

A estas, ustedes podrán añadir muchas otras expresiones de aprecio o de quejas, que vienen del día a día de la experiencia eclesial. Nuestro propósito no es alargar la lista de quejas, sino favorecer el proceso que lleva a optimizar la comprensión de la vocación y de la misión del diácono permanente, en la Iglesia Particular de Santiago, en las diferentes comunidades eclesiales de las Zonas y en los ambientes pastorales.

Creo firmemente que todo don de Dios es para el bien y el crecimiento de la comunidad eclesial. En el diaconado permanente, la Iglesia reconoce un don de Dios para su vida y misión, no quiere desperdiciarlo, muy por el contrario, se propone acogerlo, apreciarlo y hacerlo fructificar convenientemente.
.........
El diácono permanente se ubica al interior de la Iglesia; es 'pueblo de Dios', con una vocación - misión específica, puesta al interior del pueblo de Dios, ordenada a la edificación de la misma Iglesia. Una vocación-misión que debe ser apreciada, querida, acogida y desempeñada fecundamente.

En este sentido, puede ser útil recordar que el Diaconado nació de una necesidad particular de la Iglesia de los comienzos (Hechos 6,1-7), es decir, cuando los Apóstoles se vieron impedidos de ejercer convenientemente el conjunto de la misión eclesial ("No parece bien que nosotros abandonemos la Palabra de Dios, por servir a las mesas ... 6,2).
.........
El Concilio Vaticano II restablece el Diaconado Permanente, y en LG. 29, sistematiza el ministerio diaconal con la tríada: "ministerio (diaconía) de la Liturgia, de la Palabra y de la Caridad". De esta manera, expresa la participación diaconal en el único y triple "munus" de Cristo, en los ministros ordenados. El carisma del Diácono Permanente es ser signo sacramental de Cristo Siervo, que es también "maestro... santificador"... y "guía" de la "Diaconía" de la Iglesia.

El Concilio recoge dos datos fundamentales de la tradición eclesial:

- El diaconado es un verdadero grado del sacramento del Orden. Lo recuerda la oración consecratoria de la Ordenación: " has establecido tres órdenes de ministros encargados de tu servicio".

- Su función no es "presidencial", sino "auxiliar" ("auxiliares suyos, de los apóstoles en el ministerio cotidiano"). Su identidad ministerial se define en relación al Obispo, en perspectiva de dependencia y colaboración (y al presbítero en cuanto es partícipe del ministerio episcopal).

Las breves e incompletas pinceladas que he presentado, permiten reconocer mejor la vocación y la misión del diácono permanente. En otra ocasión se pueden profundizar y completar estas reflexiones.
.........
¿Cómo se ejerce este ministerio?
En Sacrum Diaconatus Ordinem, Pablo VI señaló once tareas específicas del Diácono: nueve vienen de Lumen Gentium y dos son especificadas por el mismo Pontífice:

1. administración solemne del Bautismo;
2. conservación y distribución de la Santa Eucaristía;
3. asistencia y bendición de matrimonios;
4. llevar el viático a los moribundos;
5. leer la Sagrada Escritura a los fieles;
6. instruir y exhortar a los fieles;
7. presidir el culto y la oración de los fieles;
8. presidir los ritos de funerales y sepelios;
9. ejercer los oficios de caridad y administración;
10. guiar legítimamente, en nombre del párroco o del Obispo, las comunidades cristianas dispersas;
11. promover las actividades apostólicas de los laicos.
...........
El diácono permanente está llamado a desempeñarlas todas, de manera equilibrada, complementaria y orgánica (es decir de acuerdo con la pastoral de conjunto), privilegiando, sin embargo, la prioridad del servicio de la caridad y aquellas que le encomienda el Obispo ("Solo el Obispo impone las manos... para que el Diácono haga lo que él le mande y para lo cual ha pedido para él la gracia de la entrega y de la solicitud al servicio de la Iglesia"(o.c.)."

¡Jesús ha resucitado! Como la primera comunidad cristiana, esperemos unidos el Paráclito prometido. Compartamos nuestra oración y la vida misma aprovechando este medio y la radio, que nos liga a toda la Iglesia.
Es cierto que el tiempo a veces parece poco, pero necesitamos estrechar fuertemente los lazos de hermandad a través de la comunicación.

¡FELIZ PASCUA DE RESURRECCIÓN!
Armando

viernes, 7 de marzo de 2008

¡Diáconos a la Radio!

Queridos Hermanos:
La Escuela de Diáconos Pablo VI, y todos los Diáconos ordenados, tenemos un nuevo ministerio en la Radio del Obispado de San Justo ¡Las esposas están invitadas a acompañarnos!
Todos los terceros miércoles de cada mes estaremos rezando el Rosario por FM 104.5 Sintonía, FM 88.1 Santa María y AM 11.50 Sagrada Familia, de 22 a 23 hs.
Es un servicio que pocos conocen y es de un gran valor espiritual y solidario: desde la lectura y reflexión del Sto. Evangelio, el rezo del Sto. Rosario, como la atención de tres líneas de teléfono.
Muchas personas solitarias están esperando esa hora para rezar acompañados, escuchar una voz amiga y contar lo que les aflige en intenciones para el Rosario. Al atender el teléfono, no sólo recibimos su petición y expresamos nuestro cariño fraterno, sino que los acompañamos por un minuto y hacemos palpable la Iglesia.
Como el espacio es de cincuenta y cinco minutos, tendremos tiempo para difundir nuestras actividades y avisos parroquiales.
San Pablo utilizó todos los medios que tuvo a su alcance para evangelizar. Si en esa época hubiera existido la radio, sin duda, la hubiera utilizado.

"Aquellos que la han recibido (la Buena Nueva) y que están reunidos en la comunidad de la salvación, pueden y deben comunicarla y difundirla" Pablo VI, Evangelii Nuntiandi Nro 13

¡Un saludo fraterno!
Armando

jueves, 6 de marzo de 2008

¡Próxima reunión de aspirantes! (con las esposas)

Mis hermanos, ¡buenas noches les dé Dios!.
Les recuerdo que el próximo domingo 9 de marzo,tendremos la reunión mensual, la que en esta oportunidad será con la presencias de sus esposas.
Comenzaremos a las 16:00 horas, para terminar alrededor de las 18:30 hs. Tendremos un momento de espiritualidad ante el Santísimo Sacramento, y luego pasaremos al salón para mantener una reunión, compartir experiencias, e informarlos sobre futuras actividades.
Traigan sus breviarios para Vísperas.
Traigan, también, mate, te o café y algo para acompañar.
POR FAVOR AVISEN A SUS COMPAÑEROS.
Un abrazo en Cristo y María.
diác. Jorge Roncagliolo.