lunes, 12 de julio de 2010

El 6 de Agosto 2010 Comienza el PROFESORADO DIOCESANO DE TEOLOGIA


OBISPADO DE SAN JUSTO
ESCUELA DE MINISTERIOS Y DIACONADO PERMANENTE “PABLO VI”

PROFESORADO DIOCESANO DE
TEOLOGIA

Destinado a candidatos al diaconado, laicos y consagrados mayores de 17 años.

Inicio de clases: viernes 6 de Agosto de 2010 19.15 hs.

Preinscripción a partir del 19-06-2010

Vía mail: pablovi.emld@gmail.com
Vía Telefónica: 4656-2411 (Sra. Mirta) de lunes a viernes de 7.30 a 9.30 hs. y de 21.00 a 23.00 hs.

Sede: Casa de las Instituciones
Ignacio Arieta 3065 – San Justo
(frente a la plaza de San Justo)

lunes, 5 de julio de 2010

Lecturas y homilias del 5-7-2010 al 10-7-2010 (Tiempo Ordinario)

Decimocuarta semana del Tiempo Ordinario (del 5/7/2010 al 10/7/2010)

Introducción a la semana - Lunes - Martes - Miércoles - Jueves - Viernes - Sábado


Nos encontramos ante la primera semana entera del mes de julio. Semana de vacaciones para algunos, de cierto alivio en los trabajos, quizás, en otros, el ambiente en general veraniego en el hemisferio Norte. No por eso se debe relajar nuestra tensión espiritual. La Palabra de Dios sigue proclamándose. El tiempo de vacación ha de aprovecharse también para leer libros que nos ayuden a ahondar en nuestra fe, a hacer, quizás, unos días de retiro espiritual.

La liturgia en esta semana, a falta de celebraciones festivas –sólo los dominicos y dominicas celebran el sábado memoria obligatoria del mártir san Juan De Colonia – ,nos ofrece como Palabra de Dios las lecturas continuas. De lunes a viernes la primera lectura pertenece al libro del profeta Oseas. Profeta que coincide en el tiempo con Amós. Vive cuando Israel está avasallado por Asiria. Es el profeta que presenta la relación de Dios con su pueblo como de amor conyugal. El pueblo le es infiel. Merece el castigo, pero se impondrá el amor de Dios. El sábado comienza el libro de Isaías con la purificación de sus labios para que pueda profetizar. A lo largo de la siguiente semana nos seguirá hablando el profeta.

Los textos evangélicos siguen perteneciendo al evangelio de san Mateo. Nos presentan los primeros días al Jesús taumatúrgico y compasivo que atiende a enfermos. Luego nos narrarán la elección de los doce y el envío de ellos a proclamar el Reino de los cielos. En orden a esa misión les va catequizando estimulándoles a realizarla, si bien advirtiéndoles que no dejarán de encontrar dificultades. Pero siempre Dios estará de su parte.


Lunes, 5/7/2010
"¡Ánimo, hija! Tu fe te ha curado."

I. Contemplamos la Palabra
Lectura de la profecía de Oseas (2,16.17b-18.21-22):

Así dice el Señor: «Yo la cortejaré, me la llevaré al desierto, le hablaré al corazón. Y me responderá allí como en los días de su juventud, como el día en que la saqué de Egipto. Aquel día –oráculo del Señor–, me llamará Esposo mío, no me llamará ídolo mío. Me casaré contigo en matrimonio perpetuo, me casaré contigo en derecho y justicia, en misericordia y compasión, me casaré contigo en fidelidad, y te penetrarás del Señor.»
Sal 144 R/. El Señor es clemente y misericordioso

Día tras día, te bendeciré y alabaré tu nombre por siempre jamás. Grande es el Señor, merece toda alabanza, es incalculable su grandeza. R/. Una generación pondera tus obras a la otra, y le cuenta tus hazañas. Alaban ellos la gloria de tu majestad, y yo repito tus maravillas. R/. Encarecen ellos tus temibles proezas, y yo narro tus grandes acciones; difunden la memoria de tu inmensa bondad, y aclaman tus victorias. R/. El Señor es clemente y misericordioso, lento a la cólera y rico en piedad; el Señor es bueno con todos, es cariñoso con todas sus criaturas. R/.
Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,18-26):

En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se acercó un personaje que se arrodilló ante él y le dijo: «Mi hija acaba de morir. Pero ven tú, ponle la mano en la cabeza, y vivirá.» Jesús lo siguió con sus discípulos. Entretanto, una mujer que sufría flujos de sangre desde hacía doce años se le acercó por detrás y le tocó el borde del manto, pensando que con sólo tocarle el manto se curaría. Jesús se volvió y, al verla, le dijo: «¡Ánimo, hija! Tu fe te ha curado.» Y en aquel momento quedó curada la mujer. Jesús llegó a casa del personaje y, al ver a los flautistas y el alboroto de la gente, dijo: «¡Fuera! La niña no está muerta, está dormida.» Se reían de él. Cuando echaron a la gente, entró él, cogió a la niña de la mano, y ella se puso en pie. La noticia se divulgó por toda aquella comarca.

II. Compartimos la Palabra

La lecturas que nos encontramos en este lunes son lecturas con muchos detalles y con mucha enjundia para predicar: la fidelidad, la comunión entre Dios y su pueblo, la fe, las obras de Jesús... Me detengo en la fe y las obras de Jesús, es decir, los milagros.

Creo que debemos dejar claro, lo primero, que la fe no es ni la causa ni la consecuencia del milagro de Jesús. Es decir, la obra de Jesús de resucitar a la hija de quien se arrodillo delante de él no se produce a causa de que el padre tiene fe en Jesús ni tampoco la fe es consecuencia tras el milagro de Jesús.

¿Qué es, entonces, la fe? La fe, antes que la curación, es el encuentro con el Dios de Jesús. Quien se encuentra con Jesús se encuentra con el mismo Dios, del que se nos habla en la primera lectura del profeta Oseas. Por ello, el profeta describe este encuentro como un matrimonio, es decir, una comunión de Dios con cada uno de nosotros.

Creemos en Dios y lo que nos dice por medio de su Palabra. Esta Palabra es una palabra fiable, ya que cumple lo que promete. Y lo que promete es la Felicidad para cada uno de nosotros. Quizás sea esto lo que nos quisieron explicar los evangelistas al narrarnos estos pasajes de curaciones. La Palabra de Dios es capaz de curar, de sanar, de dar la felicidad hasta en aquellas situaciones donde todo parece perdido (la muerte de la niña) y donde la “anormalidad” es la tónica de vida.

Por tanto, la fe, como hemos dicho, ni es la causa ni la consecuencia de los milagros, pero si que es la condición para que la Palabra de Dios pueda ejercer su señorío.

Destaco también del Evangelio otro detalle. Son dos mujeres, una niña y una mujer que se desangraba por los flujos, a las que cura Jesús. Mujeres, una impura y otra una niña... la carga de encontrarse fuera y lejos de lo sacro para Israel es mucha. Jesús las coloca, en este pasaje, como centro de su actuación. Quien está excluido en la fe de Israel, a raíz de Jesús, se encuentra en el centro de preocupación de la fe cristiana.

Martes, 6/7/2010
“Al Señor tu Dios adorarás”

I. Contemplamos la Palabra
Lectura de la profecía de Oseas (8,4-7.11.13):

Así dice el Señor: «Se nombraron reyes en Israel sin contar conmigo, se nombraron príncipes sin mi aprobación. Con su plata y su oro se hicieron ídolos para su perdición. Hiede tu novillo, Samaria, ardo de ira contra él. ¿Cuándo lograréis la inocencia? Un escultor lo hizo, no es dios, se hace añicos el novillo de Samaria. Siembran viento y cosechan tempestades; las mieses no echan espiga ni dan grano, y, si lo dieran, extraños lo devorarían. Porque Efraín multiplicó sus altares para pecar, para pecar le sirvieron sus altares. Aunque les dé multitud de leyes, las consideran como de un extraño. Aunque inmolen víctimas en mi honor y coman la carne, al Señor no le agradan. Tiene presente sus culpas y castigará sus pecados: tendrán que volver a Egipto.»
Sal 113B,3-4.5-6.7ab-8.9-10 R/. Israel confía en el Señor

Nuestro Dios está en el cielo, lo que quiere lo hace. Sus ídolos, en cambio, son plata y oro, hechura de manos humanas. R/. Tienen boca, y no hablan; tienen ojos, y no ven; tienen orejas, y no oyen; tienen nariz, y no huelen. R/. Tienen manos, y no tocan; tienen pies, y no andan. Que sean igual los que los hacen, cuantos confían en ellos. R/. Israel confía en el Señor: él es su auxilio y su escudo. La casa de Aarón confía en el Señor: él es su auxilio y su escudo. R/.
Lectura del santo evangelio según san Mateo (9,32-38):

En aquel tiempo, presentaron a Jesús un endemoniado mudo. Echó al demonio, y el mudo habló. La gente decía admirada: «Nunca se ha visto en Israel cosa igual.» En cambio, los fariseos decían: «Éste echa los demonios con el poder del jefe de los demonios.» Jesús recorría todas las ciudades y aldeas, enseñando en sus sinagogas, anunciando el Evangelio del reino y curando todas las enfermedades y todas las dolencias. Al ver a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos: «Las mies es abundante, pero los trabajadores son pocos; rogad, pues, al Señor de la mies que mande trabajadores a su mies.»

II. Compartimos la Palabra *
“Al Señor tu Dios adorarás”

Quien se obstina en cerrar los ojos… no ve. El pueblo sencillo, con los ojos abiertos veía la realidad: Jesús expulsando al demonio del hombre mudo y reconocían en él algo especial: “Nunca se ha visto en Israel cosa igual”. Los fariseos con los ojos y el corazón cerrados, por negarse a ver la realidad, llegaban a una conclusión contradictoria: “Éste echa los demonios con el poder del jefe de los demonios”. “No hay peor ciego que el que no quiere ver”.

El gran fallo, el gran desastre para Samaria, para Israel, para los hombres de los siglos I, II, XIII, XXI… es adorar a un dios que no es el verdadero Dios. El mismo Jesús fue tentado por el diablo en esta misma línea: “Todo esto te daré si postrándote me adorares”. Nunca un falso dios da lo que promete, nunca un falso dios puede llenar el corazón humano, nunca un falso dios puede ofrecer una gran esperanza, nunca un falso dios puede enseñar el camino de la felicidad y alegría…

Por eso, una de las tareas principales de Jesús fue la de expulsar de nuestro interior al demonio que nos pide que adoremos falsos dioses. “Al Señor tu Dios adorarás y a él solo dará culto”. Bien claro nos dijo que no es posible llevar una doble vida, adorar a dos dioses. “No se puede servir a dos señores… no podéis servir a Dios y al dinero”. La gran ventaja de servir a nuestro único Dios es que siempre cumple sus promesas, promesas de vida y de felicidad plena, empezando ya en la tierra y llegando a la plenitud en la nueva tierra y el nuevo cielo.

Miércoles, 7/7/2010
“Id y proclamad que el Reino de los cielos está cerca”

I. Contemplamos la Palabra
Lectura de la profecía de Oseas (10,1-3.7-8.12):

Israel era una viña frondosa, y daba fruto: cuanto más eran sus frutos, más aumentó sus altares; cuanto mejor era la tierra, mejores monumentos erigía. Tiene el corazón dividido, ahora lo expiará: él mismo destruirá sus altares, abatirá sus estelas. Ahora dicen: «No tenemos rey, no respetamos al Señor, ¿qué podrá hacernos el rey?» Desaparece Samaria, y su rey, como espuma sobre la superficie del agua. Son destruidos los altozanos de los ídolos, el pecado de Israel. Cardos y abrojos crecen sobre sus altares; gritan a los montes: «Cubridnos», a los collados: «Caed sobre nosotros.» Sembrad justicia y cosecharéis misericordia. Roturad un campo, que es tiempo de consultar al Señor, hasta que venga y llueva sobre vosotros la justicia.
Sal 104 R/. Buscad continuamente el rostro del Señor.

Cantadle al son de instrumentos, hablad de sus maravillas; gloriaos de su nombre santo, que se alegren los que buscan al Señor. R/. Recurrid al Señor y a su poder,buscad continuamente su rostro. Recordad las maravillas que hizo, sus prodigios, las sentencias de su boca. R/. ¡Estirpe de Abrahán, su siervo; hijos de Jacob, su elegido! El Señor es nuestro Dios, él gobierna toda la tierra. R/.
Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,1-7):

En aquel tiempo, Jesús llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad para expulsar espíritus inmundos y curar toda enfermedad y dolencia. Éstos son los nombres de los doce apóstoles: el primero, Simón, llamado Pedro, y su hermano Andrés; Santiago el Zebedeo, y su hermano Juan; Felipe y Bartolomé, Tomás y Mateo, el publicano; Santiago el Alfeo, y Tadeo; Simón el Celote, y Judas Iscariote, el que lo entregó. A estos doce los envió Jesús con estas instrucciones: «No vayáis a tierra de gentiles, ni entréis en las ciudades de Samaria, sino id a las ovejas descarriadas de Israel. Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca.»

II. Compartimos la Palabra

Una vez más aparece en Oseas la doble vida, la división del corazón. Creen en Yahvé, pero construyen altares a los ídolos. Al final se impondrá Yahvé, caerán los ídolos y los israelitas se arrepentirán.

Jesús, camino del Gólgota, citará a Oseas en este pasaje, al decir: “Entonces dirán a los montes: Caed sobre nosotros; y a los collados: Ocultadnos. Porque si así se hace en el leño verde, en el seco, ¿qué se hará?” (Lc 23,30-31).

*
Jesús llama, provee y envía

La iniciativa, como siempre, es de Jesús. Los doce son discípulos porque Jesús los llama. ¿Eran mejores que los demás? Todos no, con seguridad. ¿Más eruditos, mejor formados? Tampoco. No son esos los criterios de elección. Jesús llama, y, a veces, ellos mismos se extrañan de la elección suya y de la de los otros. Pero, fueron llamados. Basta. Eran suficientemente sencillos y moldeables para que, en su larga subida a Jerusalén, aprendieran lo imprescindible. Lo demás, supuesta su apertura, será obra del Espíritu.

Jesús llama y da autoridad. ¿Sobre quién o sobre qué? Es la autoridad que brotaba de Jesús y llevaba a la gente sencilla a afirmar: “Habla con autoridad” (Mc 1,27). Se asemeja más a la credibilidad y a la coherencia que a la autoridad que ostentan los constituidos en la misma, a veces sin tanta credibilidad como Jesús y sus discípulos.

“A estos doce los envió Jesús”. Entonces a Grecia y Roma, los centros más importantes de aquel mundo y en aquel tiempo. A la ONU, ahora, a encontrarse con los representantes oficiales del mundo. A junglas y selvas, a las personas más humanamente necesitadas que carecen, con frecuencia, de lo más elemental. A todas partes, donde pueda encontrarse alguien necesitado de ayuda samaritana.

*
Expulsar demonios y curar. O sea, destruir y evitar el mal y hacer el bien

En definitiva, se trata de ser testigos de Jesús y del Reino. Intentar tener actitudes similares a las suyas. Parecernos a él, “que pasó por la vida haciendo el bien y curando a todos los oprimidos por el diablo” (Hech 10,38). Si Jesús “todo lo hizo bien” (Mc 7,37), sus seguidores, sin poder llegar a lo suyo, intentamos hacerlo todo lo más parecido a él.

No nos reconocerán sólo por decir palabras bonitas, pero también si no son palabras huecas; tampoco por guiarnos por intereses personales –“la caridad bien entendida…”- El respeto, las formas, siempre son convenientes, pero lo verdaderamente necesario es: “Por sus frutos los conoceréis” (Mt 7,20). Y, desde que Jesús ascendió a los cielos, los frutos de sus seguidores son los que provienen del Espíritu Santo: paz, serenidad, amor, tolerancia, dominio de sí mismo… Si hubiera que resaltar alguno, yo señalaría como muy importante hoy, saber escuchar.

Vayamos “a las ovejas de Israel”, en primer lugar. A los de nuestro entorno profesional, social y familiar. A los que, posiblemente, necesiten más testimonio y vida que palabras. A los de casa. Anunciemos la cercanía del Reino, la urgencia de vivir según el estilo de vida de Jesús. Y, luego, cuando se tercie, “a tierra de paganos”, “al mundo entero”. Porque la “perla” y el “tesoro” pueden llegar a ser patrimonio de todos.

Jueves, 8/7/2010
“La gente alababa a Dios que da tal potestad”

I. Contemplamos la Palabra
Lectura de la profecía de Oseas (11,1-4.8c-9):

Así dice el Señor: «Cuando Israel era joven, lo amé, desde Egipto llamé a mi hijo. Cuando lo llamaba, él se alejaba, sacrificaba a los Baales, ofrecía incienso a los ídolos. Yo enseñé a andar a Efraín, lo alzaba en brazos; y él no comprendía que yo lo curaba. Con cuerdas humanas, con correas de amor lo atraía; era para ellos como el que levanta el yugo de la cerviz, me inclinaba y le daba de comer. Se me revuelve el corazón, se me conmueven las entrañas. No cederé al ardor de mi cólera, no volveré a destruir a Efraín; que soy Dios, y no hombre; santo en medio de ti, y no enemigo a la puerta.»
Sal 79 R/. Que brille tu rostro, Señor, y nos salve

Pastor de Israel, escucha, tú que te sientas sobre querubines, resplandece; despierta tu poder y ven a salvarnos. R/. Dios de los ejércitos, vuélvete:mira desde el cielo, fíjate, ven a visitar tu viña, la cepa que tu diestra plantó,y que tú hiciste vigorosa. R/.
Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,7-15):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «Id y proclamad que el reino de los cielos está cerca. Curad enfermos, resucitad muertos, limpiad leprosos, echad demonios. Lo que habéis recibido gratis, dadlo gratis. No llevéis en la faja oro, plata ni calderilla; ni tampoco alforja para el camino, ni túnica de repuesto, ni sandalias, ni bastón; bien merece el obrero su sustento. Cuando entréis en un pueblo o aldea, averiguad quién hay allí de confianza y quedaos en su casa hasta que os vayáis. Al entrar en una casa saludad; si la casa se lo merece, la paz que le deseáis vendrá a ella. Si no se lo merece, la paz volverá a vosotros. Si alguno no os recibe o no os escucha, al salir de su casa o del pueblo, sacudid el polvo de los pies. Os aseguro que el día del juicio les será más llevadero a Sodoma y Gomorra que a aquel pueblo.»

II. Compartimos la Palabra
*
“Ve y profetiza a mi pueblo”

Amós, cuyo oficio era pastor de vacas, es llamado, por Dios, para clamar contra las injusticias cometidas contra los pobres del pueblo de Israel.

Amasías, sacerdote, que debería apoyar al profeta en su mensaje, se pone en contra del profeta para congratularse con el rey de Israel y seguir recibiendo favores y prebendas, lo acusa ante el rey y manda a Amós que vaya a refugiarse en el reino de Judá y profetice allí.
Amós, fiel a la llamada de Dios, no teme las consecuencias que, la Palabra que pronuncia en nombre de Yhaveh, le puede traer y contesta a Amasías: No soy profeta, el Señor me sacó de junto al rebaño para profetizar en el reino de Israel.

En nuestros días, no falta la voz de los profetas que claman por la justicia, también hoy encuentran obstáculos su mensaje y sigue siendo rechazado. Nos duele oírlos, tapamos los oídos ante esa palabra de Dios que clama en defensa del pobre y clama justicia ante Él. ¿Cómo actuamos nosotros?
*
“La gente alababa a Dios que da tal potestad”

Jesús, en este pasaje quiere demostrar, a través de la curación del paralítico, su poder de perdonar los pecados; poder reservado a Dios, por eso, los escribas allí presentes, celosos de la Ley, tratan a Jesús de blasfemo, usurpador de los poderes de Dios.

Jesús, enviado por el Padre para establecer el Reino de Dios, proclama la Buena Nueva e invita a la conversión. La gente se agolpa en torno a El, quieren escuchar su Palabra; entre la multitud le presentan un paralítico. Jesús valora la fe de los que llevan al enfermo al cual le pide que confíe, quiere curarlo, no sólo de la parálisis corporal, quiere también sanar su alma, por eso le dice:”Tus pecados están perdonados”, hecho que, externamente, no se puede constatar, por eso Jesús pregunta:¿Qué es más fácil, perdonar los pecados o curar?. Pues, para que veáis que el Hijo del Hombre tiene poder para perdonar los pecados, dice al paralítico:Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.” Todos quedaron admirados y glorificaban a Dios.

Cristo sigue perdonando nuestros pecados, curando nuestras dolencias. Glorifiquémosle, confiemos plenamente en Él.

Viernes, 9/7/2010
“Los amaré sin que lo merezcan”

I. Contemplamos la Palabra
Lectura de la profecía de Oseas (14,2-10):

Así dice el Señor: «Israel, conviértete al Señor Dios tuyo, porque tropezaste por tu pecado. Preparad vuestro discurso, volved al Señor y decidle: "Perdona del todo la iniquidad, recibe benévolo el sacrificio de nuestros labios. No nos salvará Asiria, no montaremos a caballo, no volveremos a llamar Dios a la obra de nuestras manos. En ti encuentra piedad el huérfano." Yo curaré sus extravíos, los amaré sin que lo merezcan, mi cólera se apartará de ellos. Seré para Israel como rocío, florecerá como azucena, arraigará como el Líbano. Brotarán sus vástagos, será su esplendor como un olivo, su aroma como el Líbano. Vuelven a descansar a su sombra: harán brotar el trigo, florecerán como la viña; será su fama como la del vino del Líbano. Efraín, ¿qué te importan los ídolos? Yo le respondo y le miro: yo soy como un ciprés frondoso: de mí proceden tus frutos. ¿Quién es el sabio que lo comprenda, el prudente que lo entienda? Rectos son los caminos del Señor: los justos andan por ellos, los pecadores tropiezan en ellos.»
Sal 50 R/. Mi boca proclamará tu alabanza, Señor

Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa;lava del todo mi delito,limpia mi pecado. R/. Te gusta un corazón sincero,y en mi interior me inculcas sabiduría.Rocíame con el hisopo: quedaré limpio;lávame: quedaré más blanco que la nieve. R/. Oh Dios, crea en mí un corazón puro,renuévame por dentro con espíritu firme;no me arrojes lejos de tu rostro,no me quites tu santo espíritu. R/. Devuélveme la alegría de tu salvación,afiánzame con espíritu generoso. Señor, me abrirás los labios,y mi boca proclamará tu alabanza. R/.
Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,16-23):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «Mirad que os mando como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas. Pero no os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles. Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros. Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra. Porque os aseguro que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre.»

II. Compartimos la Palabra

*
“Los amaré sin que lo merezcan”

Estamos finalizando la profecía de Oseas. Dios ha ido privando de todo a Israel, llevándole a un arrepentimiento sincero.

Este amor gratuito de Yahvé por su pueblo lo vemos reflejado en la parábola del Hijo Pródigo, que también “preparó su discurso” para volver a la casa de su Padre. Él, sin apenas escucharlo, le cura sus heridas y le restaura en el amor que había abandonado.

También observamos otro destello de este amor divino en las cartas de San Pablo. En Efesios 2, 1-10 vemos una similitud con este texto donde la iniciativa de este amor gratuito siempre parte de Dios: “por pura gracia habéis sido salvados”.

Cuando todo parece perdido, surge una fuerza regeneradora, expresada poéticamente en esta profecía con la nueva floración y fructificación, en un contexto de abundancia nueva y de cosechas que renacen.

Después de cortar definitivamente con los ídolos o tropiezos, experimentaremos que el Señor es para nosotros rocío, crecimiento, protección, camino recto... y nuestros frutos serán los frutos del Señor.
*
“El Espíritu de vuestro Padre, hablará por vosotros”

Jesús conocía bien la debilidad de su rebaño: “Los hijos de las tinieblas son más astutos que los hijos de la luz”. Por eso les anuncia que les envía como ovejas entre lobos, pero no para dejarse comer, sino para abrirles los ojos y enseñarles a que utilicen la sagacidad de la serpiente a la vez que la sencillez de la paloma.

Predicar el Evangelio siempre desencadena alguna persecución porque desenmascara la mentira y la verdad a veces “duele”. Bien sabía de esto el Dominico San Juan de Colonia y sus compañeros mártires, cuya memoria hoy celebramos. Él no “huyó” a otra ciudad que le resultase más sencilla la predicación, sino que, como buen hijo de Domingo se metió en lo más recio de la persecución calvinista para ayudar a sus hermanos católicos de Holanda. ¡Cuántas veces experimentaría al Espíritu Santo hablar por su boca! Tampoco se dejó complacer por los afanes del mundo. La perseverancia hasta el final será nuestra salvación.


Sábado, 10/7/2010
"Aquí estoy, mándame."

I. Contemplamos la Palabra
Lectura del libro de Isaías (6,1-8):

El año de la muerte del rey Ozías, vi al Señor sentado sobre un trono alto y excelso: la orla de su manto llenaba el templo. Y vi serafines en pie junto a él, cada uno con seis alas: con dos alas se cubrían el rostro, con dos alas se cubrían el cuerpo, con dos alas se cernían. Y se gritaban uno a otro, diciendo: «¡Santo, santo, santo, el Señor de los ejércitos, la tierra está llena de su gloria!» Y temblaban los umbrales de las puertas al clamor de su voz, y el templo estaba lleno de humo. Yo dije: «¡Ay de mí, estoy perdido! Yo, hombre de labios impuros, que habito en medio de un pueblo de labios impuros, he visto con mis ojos al Rey y Señor de los ejércitos.» Y voló hacia mí uno de los serafines, con un ascua en la mano, que había cogido del altar con unas tenazas; la aplicó a mi boca y me dijo: «Mira: esto ha tocado tus labios, ha desaparecido tu culpa, está perdonado tu pecado.» Entonces escuché la voz del Señor, que decía: «¿A quién mandaré? ¿Quién irá por mí?» Contesté: «Aquí estoy, mándame.»
Sal 92 R/. El Señor reina, vestido de majestad

El Señor reina, vestido de majestad,el Señor, vestido y ceñido de poder. R/. Así está firme el orbe y no vacila.Tu trono está firme desde siempre,y tú eres eterno. R/. Tus mandatos son fieles y seguros;la santidad es el adorno de tu casa,Señor, por días sin término. R/.
Lectura del santo evangelio según san Mateo (10,24-33):

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles: «Un discípulo no es más que su maestro, ni un esclavo más que su amo; ya le basta al discípulo con ser como su maestro, y al esclavo como su amo. Si al dueño de la casa lo han llamado Belzebú, ¡cuánto más a los criados! No les tengáis miedo, porque nada hay cubierto que no llegue a descubrirse; nada hay escondido que no llegue a saberse. Lo que os digo de noche decidlo en pleno día, y lo que escuchéis al oído, pregonadlo desde la azotea. No tengáis miedo a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma. No, temed al que puede destruir con el fuego alma y cuerpo. ¿No se venden un par de gorriones por unos cuartos? Y, sin embargo, ni uno solo cae al suelo sin que lo disponga vuestro Padre. Pues vosotros hasta los cabellos de la cabeza tenéis contados. Por eso, no tengáis miedo; no hay comparación entre vosotros y los gorriones. Si uno se pone de mi parte ante los hombres, yo también me pondré de su parte ante mi Padre del cielo. Y si uno me niega ante los hombres, yo también lo negaré ante mi Padre del cielo.»

II. Compartimos la Palabra

Una se ha enfrentado tantas veces a los relatos de la vocación de otras personas y los suyos propios que ya casi acontecen como los anuncios de la tele. Cuantas más veces se repiten menos eficaces son, porque en lugar de incitarnos a comprar el producto que nos están mostrando nos dan ganas de cogerlo y estrellarlo contra el suelo por el hastío de que te digan una y mil veces: “cómpralo”, “es el mejor”, o… “es el que te va a hacer feliz”. Con la vocación propia y la de los demás a veces ocurre algo similar si nos enfrentamos a ella como algo que ocurrió, nos sedujo, cambió algo en nuestras vidas y se fue para siempre. Cuando volvemos a oír hablar de ella corremos el peligro de escucharla como si nada, como si nos contaran una historia sin más, como si no fuera con nosotros.

Y sin embargo, la llamada que Dios nos hizo un día, como la que hizo a Isaías en el texto de hoy, y a tantas otras y otros a lo largo de la historia, no es un relato más de algo que pasó. Es una historia de seducción que no podemos dejar de leer en nuestras existencias porque si sucedió una vez, sigue ocurriendo cada día. Dios no se da por vencido fácilmente. Y, como frecuentemente recordamos en comunidad: “una vez que se ha vivido desde ahí no se puede dar marcha atrás”.

Ciertamente, los relatos de la vocación que hemos leído en la Biblia, –el elegido en el día de hoy y tantos otros–, son pedazos, pequeñas instantáneas de una historia que no es de un día, sino un encuentro diario y cotidiano con el Dios, Padre-Madre Sabiduría. Pero como todo encuentro, es cosa de dos: la divinidad toma la iniciativa pero está en nuestras manos dar una respuesta no de un momento, sino continua, coherente, que nos transforme y llene la vida.

Y después de algo así no queda otra cosa que hacer: “pregonadlo desde la azotea”. Posiblemente, hoy habría dicho Jesús: “decidlo a través del móvil y de Internet”. Porque… ¿cómo puede alguien quedarse para sí lo que le ha hecho feliz y le ha transformado para siempre?

jueves, 1 de julio de 2010

Mons. Aguer llama a movilizarse por el Matrimonio y la Familia

Mons. Aguer llama a movilizarse por el Matrimonio y la Familia

La Plata (Buenos Aires), 21 Jun. 10 (AICA)



Marchas en defensa del Matrimonio
El arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, llamó a participar de los encuentros que se organicen en defensa del matrimonio, de la familia y de la vida. Por el derecho de los niños argentinos de las próximas generaciones a ser criados y educados por un papá y una mamá, de lo cual depende en buena medida el futuro de la Patria. No se trata -dijo en su reflexión televisiva- de una cuestión religiosa, propia de la dogmática católica. En este campo, hay otras religiones que también están de acuerdo con el orden natural de las cosas tal como lo percibe una conciencia rectamente formada. Se trata de un tema de razón natural y de sentido común sobre el cual una minoría ideologizada y militante procura cambiar el juicio de la población. A continuación el texto completo de la reflexión de monseñor Aguer.
Por el matrimonio y la familia
“Llama mucho la atención el afán con el cual el actual gobierno promueve la sanción del proyecto de ley, que ya tiene media sanción de la Cámara de Diputados de la Nación, para legalizar como matrimonio y conceder un estatuto de derecho público a la convivencia de personas del mismo sexo”.

“En realidad este es un tema que atraviesa transversalmente a todas las posiciones políticas con representación parlamentaria. Es notable, porque en las plataformas de los partidos que participaron de las últimas elecciones, en ninguna de ellas se proponía a la ciudadanía semejante alteración del Código Civil y del ordenamiento jurídico y social de la sociedad argentina”.

“Es preciso remarcar el significado que tiene este proyecto y la gravedad de las consecuencias que se seguirían si llega a transformarse en ley”.

“¿Cuál es el punto fundamental? Es que a un hecho privado, como es la convivencia de personas del mismo sexo, se le quiere otorgar un estatuto de derecho público y equipararlo al matrimonio. Esto implica una alteración de la esencia del matrimonio y por consiguiente del ordenamiento jurídico de la sociedad”.

“Al Estado le corresponde tutelar al matrimonio entendido como unión estable de un varón y una mujer, porque es la base de la familia, tal como lo entiende no sólo la religión católica sino como lo han concebido las grandes culturas de la humanidad a lo largo de toda la historia. De la familia fundada en la unión estable y fecunda del varón y la mujer depende la sociedad humana”.

“Los problemas y las situaciones de diversa índole que se suscitan en la convivencia de dos personas, sean del mismo o de diferente sexo, pueden resolverse en el campo del derecho común. Pero aquí lo que se quiere es crear una institución de derecho público equiparable al matrimonio y con la capacidad de adoptar hijos invocando un principio de igualdad que confunde realidades diferentes y discrimina en contra de la naturaleza de las cosas”.

“Las consecuencias serían enormes, en distintos ámbitos. En primer lugar, si se aprueba esta ley se altera todo el derecho de familia y otras ramas del Derecho en cuanto tienen relación con la institución del matrimonio”.

“Habría que sopesar también las consecuencias educativas, pedagógicas. ¿Acaso a partir de esta ley, de la cual Dios nos libre, habrá que enseñar, en las escuelas, a los chicos, que ahora hay dos opciones para casarse, que uno puede casarse con una persona del mismo sexo o con una de distinto sexo, y que ambas uniones son igualmente válidas, dignas y honestas?”.

“Esto es absolutamente inaceptable. No se trata de una cuestión religiosa, propia de la dogmática católica. En este campo, hay otras religiones que también están de acuerdo con el orden natural de las cosas tal como lo percibe una conciencia rectamente formada. Se trata de un tema de razón natural y de sentido común sobre el cual una minoría ideologizada y militante procura cambiar el juicio de la población”.

“En la sanción de esta ley se juega algo extraordinariamente grave para el futuro de la sociedad argentina. Por eso es necesario que reaccione la mayoría silenciosa de nuestro pueblo y que manifieste públicamente que esto que proponen los legisladores no puede ser, no debe ser. En varias provincias y ciudades ya se han realizado marchas y convocatorias masivas para solicitar al Senado de la Nación que no dé el paso fatal que han propuesto, por leve mayoría, los diputados”.

“Invito a todos a informarse de buena fuente en este problema, a interesarse por él y a participar de los encuentros que se organicen en defensa del matrimonio, de la familia y de la vida. Por el derecho de los niños argentinos de las próximas generaciones a ser criados y educados por un papá y una mamá, de lo cual depende en buena medida el futuro de la Patria”.+

viernes, 25 de junio de 2010

Matrimonio" homosexual no resiste test de racionalidad, dicen Obispos en Argentina

BUENOS AIRES, 25 Jun. 10 / 08:40 am (ACI)

El Obispo de San Justo, Mons. Baldomero Carlos Martini, y su Obispo Auxiliar, Mons. Damián Santiago Bitar, recordaron a los senadores que "la pseudo argumentación vertida en favor del proyecto de ley" sobre el mal llamado "matrimonio" homosexual "no resiste el más benévolo test de racionalidad".

En una carta dirigida al vicepresidente de la Nación y titular de la Cámara Alta, Julio Cobos, los prelados criticaron que a "falta de razones valederas" se apele a "un patetismo a los sentimientos" para apoyar el proyecto de ley a fin de modificar el Código Civil para permitir el "matrimonio" entre personas del mismo sexo.

"Se adujo que no podrían coartarse los afectos de dichas ‘minorías sexuales’. En realidad, todos los afectos quedan al margen del derecho y de las leyes. Si los afectos tuvieran alguna relevancia jurídica, debería haber un registro público de amigos, ya que se trata del afecto más universal y abarcativo en la vida de toda persona humana; en materia matrimonial un requisito ineludible para su validez sería el amor al momento de contraer el vínculo; finalmente, los padres estarían obligados jurídicamente a amar a sus hijos. Sin embargo, nunca en ninguna legislación de ningún país del mundo ello es así. Los registros de amigos no existen. Y los padres están obligados a criar y educar a sus hijos, pero no hay autoridad estatal que pueda obligarlos a amar a sus vástagos", explican.

Los prelados subrayaron que "los afectos son materia extrajurídica", y advirtieron que "el afecto que puedan guardarse entre sí los convivientes homosexuales, no les da derecho a ninguna regulación legal. Lo contrario implicaría una injusticia intolerable, ya que los únicos afectos protegidos por la ley serían los de los ciudadanos homosexuales; y esto frente a amores mucho más generosos, intensos y creativos como los de los esposos, padres, hijos y hermanos. Estaríamos frente a una mayúscula discriminación injusta. Tan irracional como intolerable".

Al referirse a la posibilidad de que estas parejas homosexuales adopten niños, los obispos lamentaron que el proyecto de ley en revisión "entregue hijos en adopción a quienes voluntariamente optaron vitalmente por negarse a ser padre o madre. Va de suyo que la adopción siempre ha sido darle un padre y una madre a un niño abandonado. Aquí se propone lo contrario: entregar un hijo abandonado a quienes no quieren ni pueden ser mamá ni papá".

Los obispos recordaron a los senadores que "los tratados de derechos humanos con jerarquía constitucional, otorgan dichos derechos fundamentales a todas las personas humanas. Con una única excepción: el derecho a contraer matrimonio sólo es reconocido –porque se trata de una realidad natural anterior al Estado y las leyes–, al varón y a la mujer para casarse entre sí, como expresamente lo establecen el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, en su artículo 23, inciso 2, y Convención Americana sobre Derechos Humanos, artículo 17, inciso 1, entre otros textos. El proyecto de ley en revisión es, pues, inconstitucional, por lo cual debería ser rechazado y archivado".

jueves, 24 de junio de 2010

LOS AMIGOS DE LA VIDA DEFENDEMOS EL MATRIMONIO NATURAL

SI QUERES DEFENDER A TU FAMILIA, pasa por el STAND QUE MAS CERCA TE QUEDE A FIRMAR !!!!.



Te paso esta info, de manera resumida, para que estés al tanto y se la pases a tus contactos!

Gracias!
Fasta BsAs



Si Pensás en mi DERECHO, no podés obrar TORCIDO. Quiero una familia como todas.






Es imperiosa la necesidad de que entre todos nos organicemos para ir dándole forma a las propuestas y que comencemos de inmediato con un plan de acción que manifieste la oposición por parte de las familias argentinas a la aprobación en el Senado de las leyes que atentan contra la vida y la naturaleza, éstas son:
- Ley de matrimonio entre homosexuales
- Ley de aborto
- Ley de filicidio o infanticidio
- Ley contra la discriminación

Y las futuras leyes que forman ya parte de la agenda para ser tratadas:
- Ley de financiamiento educativo, que busca eliminar o restringir los subsidios a los colegios privados.
- Reforma de la ley de educación superior.

La propuesta fue la de sumarse en la defensa por la vida a través de una campaña a nivel nacional que toma el nombre de "OLA NARANJA". Después de un estudio de Marketing a cargo de un empresario católico, se definió que este color representa las causas pro-vida a nivel nacional. El plan de acción propone una acción conjunta con otros agentes involucrados e interesados en la defensa de esta causa como movimientos, gremios, iglesias, colegios, etc. Cuenta mayor sea la fuerza, mejores podrán ser los resultados. Hay que tener presente que es probable que haya mucha gente esperando a que se la convoque a accionar de alguna manera concreta.



Estos son los puntos de BS.AS. en donde estarán los stands de la ola naranja a favor de la familia y de la vida. El primer día es el jueves 24 de junio de 15 a 19 hs. También se realizarán el 1 de julio. El objetivo de este movimiento es el de generar concientización y dar difusión a estas cuestiones, aun más en medio del mundial donde el tratamiento de estas leyes pasará más desapercibido. Todos los que anden por ahí...pasen a firmar!

Plaza Flores
Estación Chacarita
Cabildo y Juramento
Plaza República (obelisco)
Los Incas
Luna Park
Plaza Miserere
Congreso
Florida y Lavalle
Primera Junta




Al igual que se viene realizando en las provincias, en Buenos Aires se realizará una movilización masiva en el Congreso (13/07) días antes de que se realice la votación en el Senado. Esa movilización será el momento crucial de toda esta campaña a favor de la vida. Para esto es necesario ir preparando el clima a través de acciones callejeras (como las de los stands y los carteles) y de diversos medios de comunicación como radio, televisión, diarios, blogs, facebook, etc.

Marcha en defensa de la Familia - Tucumán - jueves 17 de junio 20:30 hs

Traten de que mucha gente pase por los stands !!!!, es fundamental para que la movilización no dure solamente un día!!!! que la movilización empiece ya !!!!.

martes, 22 de junio de 2010

Homilía del XIII Domingo del Tiempo Ordinario (27-6-2010) Tiempo Ordinario

XIII Domingo del Tiempo Ordinario (27-6-2010)
Tiempo Ordinario
“Para vivir en libertad, Cristo nos ha liberado”
Ir a: Introducción - Comentario bíblico - Pautas para la homilía

Introducción


La cuestión de la asimilación del cristiano al mundo siempre ha sido un tema de primer orden desde el origen del cristianismo. En otras palabras, la definición de lo peculiar de la vivencia cristiana dentro de una determinada sociedad y cultura fue esencial en el proceso de constitución de la Iglesia. Una Iglesia que ha de ser constitutivamente encarnativa en el entorno en el que se desarrolla y florece, pero que a la vez ha de ofrecer una clara y definida propuesta vital. En este sentido, en nuestra sociedad occidental actual la pregunta por la identidad cristiana in medium mundi cobra nuevo interés. En efecto, podemos y debemos discernir personal y comunitariamente qué tiene de particular nuestra vida ordinaria respecto de los no cristianos, si hay algún elemento que la haga claramente distinta de una vida no cristiana. Si la respuesta es negativa, podríamos encontrarnos ante una buena explicación de la escasa significación del cristianismo en nuestra sociedad. Si vivo como un no cristiano, ¿merece la pena pertenecer al grupo de los cristianos? ¿Tiene algún sentido? Las lecturas de hoy pueden ayudarnos a reflexionar y dar respuesta a estas cuestiones. Proponemos recorrer estas lecturas desde el influjo de Pentecostés que marca toda la liturgia postpascual del Tiempo Ordinario y que, por ende, da la orientación de la existencia ordinaria del pueblo cristiano. Desde esta perspectiva pentecostal, Pablo nos ayuda a formular un principio para esta respuesta: para ser libres nos liberó el Señor.

Ver la presentación animada de las lecturas

Comentario bíblico
Iª Lectura: 1Reyes (19,16-21): Eliseo “sigue” a Elías
I.1. La lectura nos presenta una narración que ofrece todos los indicios de la mentalidad de una época, pero que pone de manifiesto esa ruptura que los profetas expresan en sus vidas como ejemplo a seguir. En la narración aparece el gran profeta Elías que, con el signo ancestral de su manto, capta a su discípulo Eliseo para que le siga; porque, cuando Elías desaparezca, Eliseo debe mantener viva la llama de la profecía, la voz de Dios. El signo del manto es el signo evidente de para qué sirve un manto, para proteger, para acoger. El manto de Elías es toda su vida, sus opciones por el Dios vivo, su defensa de la justicia.

I.2. Toda llamada implicará un cambio de mentalidad y una opción por lo que merece la pena. Habrá que romper con ideologías de mentalidades ancestrales, rutinarias, incluso familiares (no se refiere a los sentimientos, desde luego) para seguir el proyecto de Dios.



IIª Lectura (Gálatas 5,1-18): Nuestra vocación es la libertad
II.1. La carta de la libertad cristiana, tal como se conoce la carta a los Gálatas, nos habla precisamente de ese don por el que luchó Pablo contra los que se oponían al evangelio. El Apóstol sabe que la libertad puede malinterpretarse con el libertinaje; todos lo sabemos. No obstante, el evangelio es el don de la libertad más grande que el hombre tiene que recuperar constantemente como don de Dios. El “apóstrofe” con que Pablo reclama a los cristianos la consecuencia de su vocación a la libertad es de una fuerza inaudita. Y deja claro que la libertad debe experimentarse en el amor. Sin el amor, la libertad cristiana también estaría herida de muerte. No se trata solamente de matices o de pura retórica: ¿De qué nos vale la libertad desde el odio? ¿Dónde nos lleva la libertad sin reconciliación?

II.2. Durante toda la carta, Pablo se ha mantenido en una actitud irrenunciable a los valores del evangelio que él predica, que recibió por revelación y por el que da la vida. Ese evangelio es la experiencia más grande de libertad que jamás hubiera podido soñar. Ahora, en la parte práctica de la carta (cc. 5-6) vuelve de nuevo sobre el tema. La libertad verdadera es un don del Espíritu; el libertinaje es una consecuencia del egoísmo (de la carne, como a Pablo le parece bien decir). La carne es todo ese mundo que nos ata a cosas sin sentido. El cristiano, como hombre que debe ser del Espíritu, está llamado a ser libre y a no esclavizarse en lo que no tiene sentido.



Evangelio (Lucas 9,51-62): Seguir a Jesús: renuncia a la violencia y a ideologías de muerte
III.1 La lectura del evangelio expone una ocasión clave de la vida de Jesús. Es el momento de ir a Jerusalén; es el comienzo del “viaje hacia la ciudad Santa” que en el tercer evangelista se recarga de un sentido teológico especial, porque se intenta presentar, de la forma más efectiva, la actividad de Jesús como profeta, a la vez que el evangelista se vale de la significación de ese viaje para enseñarnos a ser discípulos de Jesús. No están claras las referencias geográficas del viaje (9,51-19,28). Nos encontramos con una insistencia clara en que Jesús se dirige a Jerusalén (9, 51-57; 10, 38; 18, 31.35; 19, 1). Estamos casi en el centro del evangelio y Lucas, a diferencia de Marcos, quiere privilegiar toda la “subida” a Jerusalén que será en realidad una “bajada” al abismo de la condena y de la muerte. El texto de hoy está formado por dos narraciones: la repulsa de Jesús en Samaría y las exigencias del discipulado. Él no hizo discípulos enseñándoles una doctrina, como los rabinos, sino enseñándoles a vivir de otra forma y manera.

III.2. La renuncia a la violencia que propugnan los hijos del Zebedeo porque no ha sido Jesús recibido en Samaría es ya una declaración de intenciones. Lo es también que el profeta galileo vaya a Jerusalén pasando por el territorio de los herejes samaritanos para anunciarles también el mensaje del Reino. Son rechazados y Jesús cuenta con ello, pero no se le ocurre incitar a la condena y a la violencia. Éste es un aspecto determinante del “seguimiento” de Jesús según Lucas. Merecería la pena comentar este episodio como paradigma de la actitud básica de Jesús en su decisión de ir a Jerusalén.

III.3. Por eso, inmediatamente después de la decisión de Jesús, se nos presenta el conjunto de las llamadas de Jesús a seguirle. La forma y la manera es distinta de lo que sucede entre Elías y Eliseo. Aquí es la palabra directa de Jesús, o la petición de los que quieren ser discípulos, o los que quieren informarse, como si fueran candidatos. Pero la radicalidad es la misma. Es una llamada para seguir a Jesús que ha decidido jugarse su vida como portavoz de Dios delante de los jefes y señores de este mundo que están en Jerusalén. Lucas quiere que los discípulos también tomen conciencia de lo que es este viaje, este proyecto y esta tarea. ¿Para qué seguir a Jesús? ¿Por qué romper con las ideologías familiares? ¿Por qué no mirar hacia atrás? Porque la tarea del Reino de Dios exige una mentalidad nueva, liberadora. Los seguidores de Jesús tienen que estar en camino, como Él; el camino es la vida misma desde una experiencia de fraternidad.

III.4. Los textos del seguimiento que Lucas ha tomado del evangelio de itinerantes, probablemente galileos radicales (Q), no tienen por qué se caracterizados como filósofos cínicos. Desde luego, Jesús no lo era, ni lo podía ser. Pero en esos dichos se refleja toda la crítica hacia las instituciones sociales y el desapego, incluso, de lazos familiares que puedan desviar la atención de las exigencias de Reino de Dios. No se trata de odio familiar, pues eso estaría contra el amor a los enemigos que Jesús defendió expresamente. Es, más bien, poner las cosas en su sitio cuando se trata de sacar adelante el proyecto de Dios, que puede no coincidir con intereses religiosos institucionales e incluso familiares. El discípulo de Jesús se abre a un horizonte nuevo, a una familia universal, a una religión de vida y no de muerte. Las palabras del seguimiento son rupturistas, pero no angustiosas; son radicales, utópicas si queremos, porque van a la raíz de la vida y porque son las que transformas nuestra vida y nuestro entorno social y religioso. Jesús quiere que le sigamos para hacer presente el reinado de Dios en este mundo. Y el Reino de Dios es lo único que puede traer la libertad a quien la anhela.

Fray Miguel de Burgos Núñez
Lector y Doctor en Teología. Licenciado en Sagrada Escritura

Pautas para la homilía
Las lecturas de hoy rebelan los dos elementos constitutivos de la Iglesia y del ser cristiano: la comunión entre hermanos de que habla Pablo fundada en la ley fundamental del amor al prójimo como uno mismo, y la misión por el Reino que define el ser misional del cristiano. En estos dos elementos, la clave es la libertad. En efecto, nadie puede amar al prójimo como a sí mismo si no es radicalmente libre; del mismo modo, la misión del Reino exige plena libertad. Y para ambas condiciones del ser cristiano (siendo, en el fondo, un misma y única condición) Cristo nos liberó. El secreto de esta libertad es el Espíritu Santo, al que Cristo envía en Pentecostés.

A fin de advertir estos rasgos de nuestra identidad, resulta interesante provocar el contraste entre la primera lectura y el evangelio, un contraste que, en este caso, nos viene dado. Las dos lecturas refieren una clara invitación a la tarea profética, al trabajo encomendado por Dios. En ambas lecturas, se exige una ruptura con la vida anterior. Sin embargo, el contraste entre los nos lo marca la sorprendente dureza de Jesús en relación a la compresión de Elías. En ambas lecturas hay una pregunta formulada, ¿quién te lo impide?, que, en el caso del evangelio, no está explícita, pero aún con todo es evidente. Sin embargo, el sentido de esta pregunta en cada texto es completamente diferente. En el caso de Eliseo, ¿quién te impide despedirte de tu familia y tu vida previa?; en el caso del evangelio, ¿quién te impide ponerte inmediatamente a disposición de la misión?

Es interesante notar a quién está dirigida la invitación. En el caso de la primera lectura, aquel llamado a la misión profética es alguien claramente identificado, con nombre: Eliseo, hijo de Safar. En el evangelio, no hay nadie identificado, sino que habla de “uno y otro en el camino”, cuyo anonimato los identifica como representantes simbólicos de los miembros de la Iglesia (“el camino”). Esto es, mientras que en el Antiguo Testamento, personas concretas son elegidas para la misión, en el Nuevo Testamento, todo el pueblo, todo discípulo, es por definición misionero, profeta del Reino de Dios. ¿Qué explica este cambio? Sencillamente, que la promesa de Dios de que todo el pueblo profetizaría se ha cumplido. La promesa del Espíritu derramado sobre todo el pueblo se ha cumplido en Pentecostés: sucederá en los últimos días, dice Dios: Derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros jóvenes verán visiones y vuestros ancianos soñarán sueños (Hch 2,17). En el caso de Eliseo, esta posesión del Espíritu queda simbolizada en el gesto del manto con que Elías le cubre.

Es esta posesión del Espíritu la que hace al cristiano libre, libre para amar al prójimo, libre para la misión del Reino. Radicalmente libre. El fuego del Espíritu, fuerza arrebatadora, es puro movimiento hacia delante, pura proyección hacia el frente, pura corriente de novedad sin límite. El cristiano tiene su referencia en el futuro, no el pasado; en lo desconocido, no en lo seguro. El cristiano tiene su referencia fuera de sí, porque tiene el motor de su existencia dentro de sí. El pueblo judío, sin la donación del Espíritu de Jesús se movía a ciegas siguiendo una Ley externa; el cristiano tiene su dinamismo en una Ley interna. El judío, doblegaba la carne para cumplir la Ley; en el cristiano, la posesión del Espíritu potencia su condición terrena. El judío se encuentra con el límite de su condición carnal; en el cristiano, el Espíritu rompe todo límite y plenifica la condición humana.

En varios pasajes, los evangelios hacen referencia a estos límites de la carne: Porque si amáis a los que os aman, ¿qué recompensa vais a tener? ¿No hacen eso mismo también los publicanos? Y si no saludáis más que a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de particular? ¿No hacen eso mismo también los gentiles? Vosotros, pues, sed perfectos como es perfecto vuestro Padre celestial (Mt 5, 46-48). Asimismo, en numerosas ocasiones se pone en boca de Jesús expresiones del tipo: Habéis oído que se dijo:... Pues yo os digo; o: dice la Ley de Moisés:… Pues yo os digo. En todas ellas, Jesús ofrece una interpretación en el sentido de la radicalidad. En efecto, todas estas antítesis sirven no como contraposición a la Ley o la Tradición sino para denotar una plenitud de la que la Ley de la que habla Pablo no es sino un sustituto externo, provisional y condicionado a la espera de la venida del Espíritu. Si nosotros, cristianos, no asumimos la radicalidad de la propuesta, estamos negando el Espíritu que se nos ha dado y rechazando la libertad radical que nos da. En el fondo, tenderemos a vivir un cristianismo limitado, acotado y condicionado, un cristianismo de cumplimiento, no el verdadero cristianismo. Un cristianismo carnal en el sentido paulino, pero no encarnado; un cristianismo que busca espiritualidad, no un cristianismo desde el Espíritu. Pero, ¿cuál es esa radicalidad que se nos pide y que al evangelio de hoy nos remite? Sencillo: la hermenéutica que sostiene el evangelio de hoy es el Sermón de la montaña en Mt 5-7. Si no se asimilan estos tres capítulos, difícilmente podrán comprenderse el evangelio de hoy. Si no se vive el contenido de estos tres capítulos, difícilmente se podrá contribuir a la misión por el Reino. Vivir este mensaje sólo es posible por la posesión del Espíritu, sólo es posible en la radical libertad que el Espíritu nos da. Pero siempre queda la posibilidad de renunciar a esta libertad. En este caso, el evangelio nos recuerda que quien a esta libertad renuncia no vale para el Reino. Entonces, viene la pregunta ¿a ti quién te impide ser radicalmente libre? Si esa libertad está comprometida, también lo estará la propia identidad cristiana.

Ahora bien, una cuestión final aquí se suscita: si Eliseo estaba en posesión del Espíritu, ¿por qué se detiene a hacer el sacrificio y compartirlo con su gente antes de ponerse a la misión? Podemos entender aquí un gesto simbólico: Eliseo está ofreciendo en el sacrificio lo que han sido los elementos de su antigua vida, esto es, los bueyes y el arado. El cristiano ya no ofrece sacrificios cruentos: Jesús fue la definitiva ofrenda. Pero el gesto de comensalidad de Eliseo con los suyos antes de partir a la misión nos recuerda que nosotros, cristianos, también partimos a la misión tras un momento de comensalidad común con la comunidad. El gesto de Eliseo tiene profundos rasgos eucarísticos. En este caso, detenerse para esta comensalidad no es impedimento, sino posibilidad, refuerzo; pero también reconocimiento de una misión común, pues como dice Jesús: ¿Quién es mi madre y quiénes son mis hermanos?» Y, extendiendo su mano hacia sus discípulos, dijo: Estos son mi madre y mis hermanos. Pues todo el que cumpla la voluntad de mi Padre celestial, ése es mi hermano, mi hermana y mi madre. (Mt 12, 48-50).

Esta es la identidad del cristiano liberado por Cristo para ser libre, plenamente libre.


Fray Ángel Romo Fraile

viernes, 18 de junio de 2010

Formación: LOS MECANISMOS DE LA TENTACIÓN

Queridos Hnos. Todos
Es muy importante nuestra formación constante, si pueden hagan estas formaciones yo les haré llegar mes a mes los programas, será de gran utilidad para la defensa de nuestra fe y la nuestros Hnos Todos.

Para su compañía nos encontraran habitualmente al Diácono Rodolfo Sanchez Rubio y a mi que siempre participamos.
Bendiciones !!!!
Armando Benitez

Pontifica Universidad Católica Argentina “Santa María de los Buenos Aires”
Coordinación de Compromiso Social y Extensión
CURSOS DE CULTURA CATÓLICA

“LOS MECANISMOS DE LA TENTACIÓN II”
Aproximación bíblica, psicológica y espiritual
Expositor: Pbro. Lic. José Luis Gergolet

MESES: de Junio / julio – miércoles 23 – 30 y 7 de julio – De 19 a 21 hs.
LUGAR: Edificio Santo Tomás Moro – A. M. de Justo 1400 - Subsuelo a la derecha - Aula “C”

1ª Jornada: La tentación de Salomón.
2ª Jornada: La tentación de Elías.
3ª Jornada: La tentación de Acáz.
4ª Jornada: La tentación de Exequías .

INFORMES E INSCRIPCIÓN: Tel. 4338-0763 Fax: 4338-0762 E-mail: alfredo_bottolo@uca.edu.ar Personalmente: oficina de coordinación – Edificio Santo Tomás Moro – A. M. de Justo 1400 4º Of. 413

CURSO LIBRE Y GRATUITO
Se otorgarán certificados al cumplimentar 75% de asistencia – Optativos valor $20.
También podrán inscribirse profesores y alumnos de la Universidad