domingo, 4 de septiembre de 2011

Para la reunión mensual............


Para la reunión mensual:
 La Parroquia Madre de Dios está en la calle Bulnes 150, entre Pueyrredón y Sargento Cabral, Ramos Mejía.
 
                                                                                    Diácono Jorge Roncagliolo
                                                                                                Prefecto
                                                                                     

miércoles, 10 de agosto de 2011

Fiesta de San Lorenzo, Diácono y Martir

Díacono y Mártir

Martirologio Romano: Fiesta de san Lorenzo, diácono y mártir, que deseó ardientemente acompañar al papa Sixto II en su martirio. Según cuenta san León Magno, recibió del tirano la orden de entregar los tesoros de la Iglesia, y él, burlándose, le presentó a los pobres en cuyo sustento y abrigo había gastado abundantes riquezas. Por la fe de Cristo, tres días más tarde superó el tormento del fuego, y el instrumento de su tortura se convirtió en distintivo de su triunfo, siendo enterrado su cuerpo en el cementerio de Campo Verano, que desde entonces fue llamado con su nombre (258).
San Lorenzo (mártir), uno de los diáconos de la iglesia romana, fue una de las víctimas de la persecución de Valeriano en el año 258, al igual que lo fueron el Papa Sixto II y muchos otros clérigos romanos. A comienzos del mes de agosto del año 258, el emperador emitió un edicto ordenando matar inmediatamente a todos los obispos, curas y diáconos ("episcopi et presbyteriet diacones incontinenti animadvertantur" -- Cipriano, Epist. lxxx, 1). Esta orden imperial se ejecuto inmediatamente en Roma. El 6 de agosto, el Papa Sixto II fue capturado en una catacumba y ejecutado de inmediato ("Xistum in cimiterio animadversum sciatis VIII id. Augusti et cum eo diacones quattuor." Cipriano, ep. lxxx, 1). Otros dos diáconos, Felicísimo y Agapito, fueron ejecutados el mismo día.

En el calendario romano de fiestas del siglo IV su fiesta coincide con dicha fecha. Cuatro días más tarde, el 10 de agosto del mismo año, Lorenzo, el último de los siete diáconos, también sufrió la muerte de un mártir. La muerte de este santo mártir es en esa fecha según el calendario de Filocalo para el año 354.

Este almanaque es un inventario de las principales fiestas de los mártires romanos de mitad del siglo IV; también menciona la calle donde se encontraría su tumba, la Vía Tiburtina ("III id. Aug. Laurentii in Tibertina"; Ruinart, "Acta sincera", Ratisbona, 1859, 632). Los itinerarios de las tumbas de los mártires romanos, como se dieron a conocer en el siglo VII, mencionan que este mártir fue enterrado en la Catacumba de Ciriaca en agro Verano (De Rossi, "Roma Sott.", I, 178).

Desde el siglo IV, San Lorenzo ha sido uno de los mártires más venerados de la iglesia romana. Constantino el Grande fue el primero en erigir un pequeño oratorio sobre el lugar donde fue enterrado. El Papa Pelagio II (579-90) amplió y embelleció el lugar. El Papa Sixto III (432-40) construyó, en la cima de la colina donde fue enterrado, una gran basílica de tres naves cuyo ábside está apoyado en la vieja iglesia. En el siglo XIII, el Papa Honorio III convirtió los edificios en uno y así es como se encuentra la Basílica de San Lorenzo hoy en día. El Papa San Dámaso (366-84) escribió un panegírico en verso que se grabó en mármol y se colocó sobre su tumba. Dos contemporáneos de este Papa, San Ambrosio de Milán y el poeta Prudencio, dieron detalles concretos sobre la muerte de San Lorenzo. Ambrosio relata (De officiis min. Xxviii) cuando se le preguntó a San Lorenzo por los tesoros de la Iglesia, este, hizo comparecer a los pobres entre los que, en lugar de darles limosna, había repartido el tesoro; también contó que cuando se llevaban al Papa Sixto II para ejecutarlo, éste reconfortó a San Lorenzo que deseaba compartir su martirio, diciéndole que le seguiría en tres días. El santo Obispo de Milán también explica que San Lorenzo fue quemado hasta la muerte en una parrilla de hierro (De offic., xli). De igual manera, pero con más detalles poéticos, Prudencio describe el martirio del diácono romano en su himno a San Lorenzo ("Peristephanon", Hymnus II).

El encuentro entre San Lorenzo y el Papa Sixto II, cuando éste último iba a ser ejecutado, según el relato de San Ambrosio, no es compatible con los informes contemporáneos sobre la persecución de Valeriano. La forma en que fue ejecutado -quemado en una parrilla de hierro al rojo vivo-también hace surgir importantes dudas. Las narraciones de Ambrosio y Prudencio se basan más en la tradición oral que en escritos. Es bastante posible que entre el año 258 y el final del siglo IV surgieran leyendas populares sobre esté diácono romano tan venerado y que algunas de esas historias hayan sido preservadas por estos dos autores. En cualquier caso, nosotros carecemos de medios para verificar en fuentes anteriores los detalles que derivan de San Ambrosio y Prudencio, o para establecer hasta que punto esos detalles se basan en la tradición histórica anterior. Probablemente, a principios del siglo VI se crearon otras versiones más completas sobre el martirio de San Lorenzo, y en estas narraciones muchos de los mártires de la Vía Tiburtina y de las dos Catacumbas de San Ciriaca en agro Verano y San Hipólito estaban relacionados de una forma romántica y totalmente legendaria.

Los detalles que se dan en estas Actas sobre el martirio de San Lorenzo y su actividad antes de su muerte carecen de credibilidad. Sin embargo, a pesar de las críticas a las últimas versiones de su martirio, no cabe duda de que San Lorenzo fuera un personaje histórico real ni de que el diácono fue martirizado; tampoco existen dudas sobre el lugar donde ocurrió ni sobre la fecha de su entierro. El Papa Dámaso construyó una basílica en Roma dedicada a San Lorenzo; ésta es la iglesia conocida como San Lorenzo en Dámaso. La iglesia de San Lorenzo en Lucina, también dedicada a este santo, aún existe. El día de San Lorenzo sigue siendo el 10 de agosto (fecha de su muerte). Aparece dibujado con la parrilla de hierro en la que se supone que fue asado hasta la muerte.

martes, 9 de agosto de 2011

DIA DEL DIÁCONO

DIA  DEL  DIACONO
Agosto 10:  San Lorenzo

                                                                       Soy dichoso del todo
                                                          porque he merecido ser hostia de Cristo. [1]
                                                                                                San Lorenzo             

     Como saludo y homenaje a los Diáconos permanentes, en el día de su Santo patrono, (sobre todo los que me “aguantaron”),  en lugar de “otro” discurso sobre el diaconado,  comparto esta información  poco conocida

    *   Pío XII oficializó la discusión del tema, en 1957, en el II Congreso Internacional del Apostolado de los Laicos. (AAS 49 (1957) 922 – 939)
   *  Juan Pablo II le dedicó varias catequesis: “El Diácono en la comunión ministerial jerárquica de la pastoral”; “Funciones del Diácono en el ministerio pastoral”; Líneas fundamentales de la   espiritualidad diaconal” (L´Osservatore Romano, nº 41, 42 y 43 (8-15 y 22 - X – 93)
   * Las normas pastorales o canónicas fundamentales se encuentran en el Código de Derecho Canónico: 236; 276, 2.3; 281, 3; 288; 1031, 1.2.3; 1032, 3; 1035, 1; 1037; 1042, 1; 1050, 3.
   *   Ya  el Concilio de Trento ( 1545 – 1563) había decretado la restauración del diaconado.  No está claro por qué no se cumplió ese Decreto.
   *   Dado este antecedente, no es una “absoluta” novedad  la decisión del Concilio Vaticano II (LG 29).  Pero sí, es absoluta novedad que se permita a los diáconos  casados continuar conviviendo maritalmente con sus esposas.  Al hacerlo, el Concilio se apartó de la tradición latina, y asumió en este punto la tradición oriental más antigua.  En este sentido se puede hablar de una verdadera “innovación” en la Iglesia latina.
   *   En nuestra Iglesia, se destacaron en relación al Diaconado permanente, Mons. Jorge Kemerer, obispo de Posadas (1908 – 1998)  gran impulsor en el Concilio Vaticano II;  Mons. Manuel Guirao, obispo de Santiago del Estero (1919 – 2005) quien fue, de hecho, el iniciador de la Formación diaconal; Mons. Carmelo Giaquinta, arzobispo de Resistencia (1930 – 2011)  quien escribió con frecuencia sobre el tema, ya antes de que concluyera el Concilio.  A su vez, el Pbro Alfredo B. Trusso, extraordinario pastor, traductor junto a  Mons. Armando Levoratti de la Biblia, el Libro del Pueblo de Dios, propuso en diversos ámbitos extender la administración del ministerio de la Unción de los enfermos a los diáconos.,  (Seguramente hay otros nombres que yo desconozco)
   *   Son 33 los diáconos canonizados por la Iglesia. En el Calendario Romano (=Universal) junto a san Lorenzo, se festeja como Memoria libre, a san Efrén, diácono y doctor de la Iglesia (9 de junio) y san Vicente, diácono y mártir (22 de enero)
   *   San Hipólito (+ 252) refiriéndose a la “obediencia servicial” de Jesús (que todos debemos imitar), acuñó un significativo título cristológico: llama a Jesús diácono del Padre, por cuanto ha servido a los hombres, salvándolos y preparándoles la mesa del Reino.
     Con renovado afecto, ruego para que la intercesión de san Lorenzo nos alcance a todos la alegría de servir a Cristo en los hermanos porque Dios ama a quien da con alegría.

                                                                                                          Arnaldo  Cifelli
                                                                                                            (1 Tes. 5, 21)

viernes, 5 de agosto de 2011

ORACIÓN II CONGRESO LATINO.AMERICANO Y CARIBEÑO DE DIACONADO PERMANENTE

ORACIÓN II CONGRESO LATINO.AMERICANO Y CARIBEÑO DE DIACONADO PERMANENTE

Señor Dios y Padre nuestro,
te alabamos por las abundantes vocaciones diaconales que suscitas en la Iglesia de tu Hijo Jesús.

Te pedimos que nos sigas dando diáconosque sean verdaderos apóstoles
en las nuevas fronteras de la misión,
que, como discípulos misioneros,
sigan sembrando los valores evangélicos
en el mundo de las comunicaciones,
en la construcción de la paz,
en el desarrollo y la liberación de los pueblos,
en la promoción de la mujer y de los niños,
en la ecología y la protección de la naturaleza,
en el mundo de la cultura, de la ciencia
y de las relaciones internacionales.

Haz que los diáconos sean
instrumentos de la renovación necesaria
de la Iglesia en América Latina y el Caribe,
fieles a los signos de los tiempos,
comprometidos con las causas de los pobres,
constructores de la comunión eclesial,
y transmisores de la fe por el testimonio de sus vidas.

Que el Espíritu Santo los impulse a construir una Iglesia cada vez más samaritana,
“casa de los pobres”,
y escuela de comunión.

Que María, la Virgen de Guadalupe,
sea tu intercesora por este II Congreso Continental
y bendiga a todos los diáconos con sus familias. Amén!

domingo, 31 de julio de 2011

Nuevas y buenas noticias

    Nuestro Obispo S.E.R. Mons. Baldomero Carlos Martini "Obispo de San Justo" ha designado al Presbitero Sergio Gianfranchi como formador de la Escuela Pablo VI, Instituto donde se forman hombres para la sublime orden Sagrada del Diaconado Permanente.

   En su primer momento de reflexión, se nos ha invitado a profundizar la importancia de tener como modelo de  servicio el amor y el diaconado de Cristo vivo,  tenerlo presente en nuestras funciones pastorales y respetarlo como eje principal de nuestra vida, en los pueblos parroquiales y en las actividades cotidianas familiares y laborales.

   Los Candidatos agradecemos a nuestro Obispo por tan meritoria designación y elevamos nuestras oraciones por este Sacerdote a quien se le ha propuesto pulir los dones que Dios nos dio para trabajar en nuestra querida Diócesis de San Justo.

                                                  Armando Benitez
                                             Candidato al Diaconado
                                             Obispado de San Justo

sábado, 2 de julio de 2011

Decreto Episcopal CONVOCÓ a la Asamblea Diocesana de Pastoral:


BALDOMERO CARLOS MARTINI
Por la Gracia de Dios y de la Santa Sede Apostólica
OBISPO DE SAN JUSTO
República Argentina
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Prot. Nº  099/2011

DECRETO EPISCOPAL Nº  039/2011

VISTO
Que la Iglesia está llamada a reconocer los desafíos que enfrenta en el mundo.
Que para ello debemos vivir en un constante proceso de discernimiento, para iluminarnos unos a otros desde la Palabra de Dios.
Que la  Iglesia debe replantear una y otra vez su modo de presentar el Evangelio, sus métodos, su lenguaje y todo lo circunstancial en sus propias estructuras.
Que todos los cambios que eventualmente sea necesario implementar han de brotar de una necesaria y sincera conversión personal y eclesial.

CONSIDERANDO
El camino de la Pastoral Orgánica que venimos recorriendo con vistas a reconocer nuestra realidad, iluminarla desde la Palabra de Dios y buscar los métodos para enfrentar los desafíos que se nos presentan como Iglesia.
Que todos, sin excepción, somos agentes evangelizadores, y, por lo tanto, todos somos convocados en comunión,  a dar la vida por el Reino participando en la actividad misionera de la Iglesia.
Que para ello es necesario que juntos desarrollemos un plan pastoral adecuado a nuestro tiempo y lugar que nos permita cumplir con el mandato misionero del Señor

TENIENDO EN CUENTA
La necesaria participación de todos los convocados


POR LAS PRESENTES LETRAS

  1. CONVOCO  a la Asamblea Diocesana de Pastoral:

-          A todos los Presbíteros y Diáconos, seculares y religiosos, que trabajan pastoralmente en esta Iglesia Particular.
-          A todos los miembros de Institutos de Vida Consagrada, Sociedades de Vida Apostólica, el Orden de la Vírgenes Consagradas, presentes en la Diócesis.
-          Al Consejo Presbiteral y Colegio de Consultores
-          A la Curia Diocesana
-          Al Consejo Diocesano de Pastoral
-          Al Consejo Diocesano de Asuntos Económicos
-          A la Junta Diocesana de Consagradas
-          A los Seminaristas Diocesanos
-          A la Escuela de Ministerios y Diaconado Permanente Paulo VI
-          A la Junta Regional de Educación Católica, a los Representantes Legales y Directivos y Responsables de Pastoral de los Colegios Católicos en todos sus niveles
-          A los Consejos Parroquiales de Pastoral
-          A la Junta Diocesana de Apostolado Laico y a los Dirigentes y Delegados de las Asociaciones, Movimientos y Organismos Laicales.

Los cuales deberán presentarse el  día 9 de Julio a las 9 hs. en las instalaciones del Colegio Parroquial San Justo.

  1. COMUNÍQUESE a quienes corresponda, publíquese en el Boletín Oficial del Obispado y pase al Archivo de la Curia Diocesana.


DADAS en la Ciudad y Sede Episcopal de San Justo a 16 días del mes de Junio del Año del Señor 2011, en la Fiesta de Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote.










 






+BALDOMERO CARLOS MARTINI
Obispo de San Justo



Por mandato de S.E.R




 



Pbro. Lic. JUAN ANTONIO MORRE
Canciller y Secretario General


jueves, 23 de junio de 2011

SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO


 
SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO

Ciclo A – 26junio2011

Jesús dijo a los judíos: «Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente,  y el pan que Yo daré es mi carne para la Vida del mundo». Los judíos discutían entre sí, diciendo: «¿Cómo este hombre puede darnos a comer su carne?» Jesús les respondió: «Les aseguro que si no comen la carne del Hijo del hombre y no beben su sangre, no tendrán Vida en ustedes. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene Vida eterna, y Yo lo resucitaré en el último día. Porque mi carne es la verdadera comida y mi sangre, la verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y Yo en él. Así como Yo, que he sido enviado por el Padre que tiene Vida, vivo por el Padre, de la misma manera, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan bajado del cielo; no como el que comieron sus padres y murieron. El que coma de este pan vivirá eternamente». Juan 6,51-58

Jesús, “el Pan vivo bajado del cielo”, estaba para regresar a la Casa del Padre con la Ascensión; pero el infinito amor a los suyos le llevó a crear una forma milagrosa de quedarse con ellos para siempre: la Eucaristía, que perpetúa su promesa infalible; “No teman. Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo”.
La Eucarística es el acontecimiento salvífico desde el cual se irradia para la humanidad, de forma continua, la fuerza sanadora, santificadora y salvadora de Cristo resucitado.
En la celebración de la Misa todos podemos ejercer el sacerdocio que Cristo nos confirió en el bautismo, ya que en cada Misa él comparte con nosotros su Sacerdocio supremo a favor nuestro, de los nuestros y de toda la humanidad.
La máxima eficacia salvadora de la Eucaristía se alcanza cuando nosotros nos ofrecernos al Padre en unión con Cristo. Así nos lo aseguró él mismo: "Quien está unido a mí, produce mucho fruto".
En la comunión eucarística se realiza la perfecta unión entre la persona de Jesús y la nuestra; unión como la del alimento. “Tomen y coman”. “Tomen y beban”. “Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida”. "Quien come mi carne y bebe mi sangre, vive en mí y yo en él".  Quien comulga con fe y amor puede en verdad decir con san Pablo: “Ya no soy yo quien vive; es Cristo quien vive en mí”.
La comunión, “unión con Cristo”, requiere y produce la comunión fraterna con el prójimo. No se recibe a Cristo en la hostia cuando se alimentan rencores, desprecios, explotación, violencia o indiferencia hacia el prójimo, con el cual Cristo mismo se identifica: “Todo lo que hagan a uno de éstos, a mí me lo hacen”.
"Si falta la fraternidad, sobra la Eucaristía". Si la fe y el corazón perciben a Cristo en la Eucaristía, también lo percibirán y amarán en el prójimo.
Estas realidades inauditas sólo podemos creerlas y vivirlas fiándonos del mismo Hijo de Dios que nos las reveló. Es necesario orar con insistencia: “Creo, Señor, pero aumenta mi fe”. Pero debe estremecernos la advertencia de San Pablo: “Quien come el Cuerpo de Cristo a la ligera, se come y traga su propia condena”. Decir que se cree en Jesús, y luego llevar una vida contraria a la suya, es no creer en él, sino que es negarlo.
Jesús instituyó la Eucaristía para salvación de todos los hijos de Dios: “Quien come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día”. "Esto es mi Cuerpo entregado y mi sangre derramada por ustedes y por todos los hombres".
La Iglesia tiene el infinito tesoro de la Eucaristía, pero solamente lo disfrutan un tres por ciento de los bautizados. Para los demás la primera comunión es también la última. Triste realidad que no va con la voluntad de Jesús, presente para todos en la Eucaristía.
¿Por dónde tienen que ir los pasos de la Iglesia para que se distribuya el Pan de la salvación a sus destinatarios? Urge una amplia renovación de la catequesis eucarística que produzca una masiva conversión a Cristo Eucarístico, centro de la vida del cristiano, de la Iglesia y del mundo.  “Sólo los hombres eucarísticos podrán transformar el mundo” (Aparecida).     

EL SACRAMENTO DEL AMOR

En la Eucaristía, “fuente y plenitud” de la vida cristiana. La palabra “sacrificio” aplicada a la Eucaristía, no significa sufrimiento, sino ofrenda sagrada, que hace sagrado y salvífico el sufrimiento que soportó Cristo y nuestro sufrimiento actual.
La Eucaristía es la obra máxima de apostolado salvador, pues en ella compartimos con Cristo la obra de la redención universal, ofreciendo, ya desde ahora, en unión con Cristo, nuestra vida por la salvación de nuestros hermanos y del mundoentero, como él la ofreció también por nosotros. Es la manera de salvar la vida para la eternidad: “Quien pierda la vida por mí, la salvará”.

Te brindo la oportunidad de repasar algunos párrafos de la Exhortación apostólica de Benedicto XVI, “El Sacramento del amor”, cuya lectura te recomiendo vivamente, pues te ayudará a celebrar y vivir con mayor gozo y eficacia la Eucaristía.

1. Sacramento del amor, la Santísima Eucaristía, es el don que Jesucristo hace de sí mismo, revelándonos el amor infinito de Dios por cada hombre. En este admirable sacramento se manifiesta “el amor más grande”, el amor que impulsa a “dar la vida por quienes se ama” (Jn 15, 13). En efecto, Jesús amó a los suyos hasta el extremo… Del mismo modo en el sacramento eucarístico Jesús sigue amándonos “hasta el extremo”, hasta el don de su cuerpo y de su sangre.

2. En el Sacramento del altar el Señor sale al encuentro del hombre, creado a imagen y semejanza de Dios, acompañándolo en su camino. En efecto, en este sacramento el Señor se hace comida para el hombre hambriento de verdad y libertad.

6. La Eucaristía es “misterio de la fe” por excelencia. La fe de la Iglesia es esencialmente fe eucarística y se alimenta de modo particular en la mesa de la Eucaristía… Cuanto más viva es la fe eucarística en el Pueblo de Dios, tanto más profunda es su participación en la vida eclesial mediante la adhesión consciente a la misión que Cristo ha confiado a sus discípulos.

52. Los fieles, “instruidos por la Palabra de Dios, reparen sus fuerzas en el banquete del Cuerpo del Señor, den gracias a Dios, aprendan a ofrecerse a sí mismos al ofrecer la hostia inmaculada juntamente con el sacerdote, y se perfeccionen día a día, por Cristo Mediador, en la unión con Dios y entre sí” (SC).

70. El Señor Jesús, que por nosotros se ha hecho alimento de verdad y de amor, hablando del don de su vida, nos asegura que “quien coma de este pan, vivirá para siempre” (Jn 6, 51). Pero esta “vida eterna” se inicia en nosotros ya en este tiempo por el cambio que el don eucarístico realiza en nosotros: “El que me come, vivirá por mí (Jn 6, 57)… Comulgando el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, él nos hace partícipes de su vida divina…
La Eucaristía transforma toda nuestra vida en culto espiritual agradable a Dios. “Los exhorto… a presentar sus cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios. Éste es el culto razonable” (Rm 12, 1).

 97. La Eucaristía nos permite descubrir que Cristo muerto y resucitado se hace contemporáneo nuestro en el misterio de la Iglesia, su Cuerpo… Vayamos llenos de alegría y admiración al encuentro de la santa Eucaristía, para experimentar y anunciar la promesa de Jesús: “Yo estoy con ustedes todos los días hasta el fin del mundo” (Mt 28, 20).